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Mano Dura. El ex mandatario Francisco Flores lanzó su programa
el 23 de julio de 2003. Foto EDH
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El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Apoyado por catorce mil efectivos policiacos y militares y las reformas
penales antipandillas, el Gobierno se propone acorralar y desarticular
a las maras con redadas, persecución de sus cabecillas, infiltración
y vigilancia permanente y golpes a su principal base de subsistencia:
el narcotráfico.
¡Se les acabó la fiesta!, les dijo anoche el
Presidente Antonio Saca, por cadena de radio y televisión, a 17
mil pandilleros que las autoridades calculan que hay en El Salvador. ¡El
plan Súper Mano Dura garantiza que los delincuentes y malacates
ahora si se queden en la cárcel!, enfatizó.
Nuestra solución integral contempla cuatro ejes: la prevención
y participación ciudadana, la disuasión y persecución,
la rehabilitación y la reinserción, explicó
el mandatario.
El plan, al cual tuvo acceso El Diario de Hoy, tiene como
punta de lanza el trabajo de la inteligencia policial, es decir, personal
que se moverá entre los grupos para identificar a sus líderes
y miembros y las zonas en las que se desplazan, pero también se
motivará a las comunidades a denunciarles.
Pero también incluirá redadas, patrullas, persecuciones
y otras medidas preventivas y disuasivas.
Traficantes
La División Antinarcóticos de la PNC cooperará en
golpear el principal sostén de las clicas, el narcotráfico,
así como otras actividades delictivas. Según las autoridades,
las maras manejan el 80% de la distribución de estupefacientes,
aunque también están dedicadas al robo, al contrabando y
al sicariato.
Además se integrará una fuerza penitenciaria, que combinaría
investigadores de la PNC con delegados de la Inspectoría General
de Centros Penales, para recabar información que lleve a prevenir
la violencia al interior de los reclusorios y el accionar del crimen organizado
desde los mismos.
El plan propone la depuración de los cuerpos de vigilancia, así
como el castigo de quienes introduzcan armas y drogas en los penales.
Pero principalmente anticipa la construcción de más reclusorios
de máxima seguridad, como el de Zacatecoluca, en el entendido de
que el aislamiento y la pérdida de privilegios como la visita íntima,
televisión y radio, genera temor a la ley entre los hampones.
Estoy convencido que todo El Salvador apoya esta acción,
cuyo fin principal es garantizar a los habitantes de nuestro país
la protección y defensa de sus derechos fundamentales particularmente
la vida, la integridad física y la libertad permanentemente
amenazados por la criminalidad, afirmó Saca.
El subdirector de la PNC, comisionado Pedro González, declaró
que en este esfuerzo se volcará al 65% de la fuerza pública,
es decir, unos doce mil hombres, a quienes se agregarán las tropas.
Pero el plan también tiene un componente humano para buscar la
rehabilitación de los mareros, borrarles los tatuajes y propiciarles
empleos.
Se prevé que los pandilleros desarrollen trabajos de servicio público
para que reciban un pago mínimo con el cual se establezca un fondo
que sirva para reparar los daños a las víctimas y para que
ellos reciban un ahorro al salir de la cárcel.
Asimismo se iniciará un programa especial de protección
a testigos de delitos cometidos por las pandillas.
Se formarán grupos de apoyo, entre los comités ciudadanos,
para ayudar a las víctimas de la delincuencia.
Estas últimas serían auxiliadas por la Dirección
de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Gobernación, que les daría
el apoyo de abogados sin costo alguno.
Se dará tratamiento sicológico intenso y especializado a
los pandilleros que tengan alto grado de dificultar para rehabilitarse.
Más redadas y patrullajes
El Presidente Saca advirtió que el combate al
crimen será frontal.
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En marcha. El Presidente anunció el plan a las 8:00 p.m.
Foto EDH
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Se incrementarán desde hoy los operativos
de acción contundente, en las zonas dominadas por las pandillas,
explicó.
Las redadas estarán a cargo de unidades especializadas de la Policía
Nacional Civil (PNC) y de la Fiscalía General, apoyadas por tropas
del ejército, que serán reforzadas con mil hombres. Actualmente
tres mil soldados respaldan a las patrullas policiales.
Hemos creado unidades especiales de intervención policial,
las cuales combinan agentes en ropas de civil, investigadores, patrullas
y personal uniformado para operar en forma inmediata en las zonas urbanas
de alta persistencia criminal, agregó.
El plan incluye patrullajes en autos sin identificación con personal
uniformado en lugares urbanos de alta incidencia criminal.
Se desarrollarán mecanismos para perseguir a los pandilleros delincuentes
tanto en el país como en el extranjero, incluyendo la publicación
de sus fichas en los medios de comunicación y el anuncio de recompensas
por información para capturarles.
Se establecerá nuevos centros penales para estos grupos y se enviará
a los reos a limpiar los grafitos o leyendas escritas por las pandillas
en barrios y colonias.