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A cualquier hora. Los sonsonatecos son testigos de crímenes
a diario en sus calles. Foto: EDH
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Marlon Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Una llamada anónima alertó a la policía, a las
11:15 de la mañana, de ayer sobre el asesinato de un hombre, de
entre 20 a 26 años, posiblemente un pandillero.
El cadáver fue encontrado detrás de la antigua terminal
de buses de la cabecera departamental de Sonsonate, en el callejón
modelo de la colonia Angélica.
El hombre presentaba varios impactos de bala en su cabeza que le ocasionaron
una muerte instantánea, dijo Medicina Legal.
Las primeras investigaciones policiales apuntan a que se trató
de un ajusticiamiento entre pandillas. Esto debido a que el fallecido
portaba un tatuaje en una de sus manos, aunque no se logró una
identificación certera que lo ligue con alguna de las pandillas.
Al parecer, la víctima se conducía en una bicicleta y un
sujeto lo alcanzó y le disparó a quemarropa.
Peligro
Los vecinos aseguraron haber escuchado al menos nueve disparos. Al salir
de sus viviendas, el cuerpo del hombre estaba tendido en el lugar.
Los residentes de la zona declararon que éste ha sido uno de los
lugares con mayor incidencia de maras en la ciudad. Lo peligroso
es que uno anda afuera comprando y puede cachar una bala perdida",
expresó un residente de la zona.
Sólo cuando hay muertos se acerca la PNC por acá,
fue uno de los comentarios que se escucharon mientras se hacía
el reconocimiento del cuerpo.
El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Sonsonate,
en donde estará hasta que sea reclamado por algún familiar.