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Temor. En las instalaciones policiales, las afectadas se cubren
por miedo a ser reconocidas. Foto: EDH
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Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Veintiocho salvadoreñas que, presuntamente, eran explotadas sexualmente
en Guatemala fueron repatriadas ayer por la frontera Anguiatú,
Santa Ana, luego de que autoridades guatemaltecas les localizaran prostituyéndose
y sin estar legalmente radicadas en aquel país.
A su arribo, las mujeres dejaron entrever su descontento y despotricaron
contra periodistas y empleados de Migración que les aguardaban
en la frontera.
Hijos de p., lo que vendemos es nuestro, no de ustedes, gritaba
una mujer al verse asediada por las cámaras.
Según un empleado de Migración de Guatemala, éstas
fueron localizadas mayormente en las zonas 19 y 11. Ahí también
fueron arrestados tres guatemaltecos que supuestamente se beneficiaban
de las mujeres.
Don Juan, no diga nada, no sea quemón, le gritaba una
supuesta nicaragüense que también era deportada.
Una por una, las mujeres bajaron del autobús con sus rostros cubiertos
con suéteres o chumpas.
En la oficina migratoria les identificaron y luego subieron a un microbús
proporcionado por autoridades salvadoreñas para trasladarles hasta
el albergue El Peregrino, que funciona en Santa Tecla, donde podrán
estar los siguientes dos días mientras se comunican con sus parientes.
Una funcionaria salvadoreña advirtió que muchas de las mujeres
repatriadas suelen regresar a Guatemala, pues algunas hasta tienen hijos
en ese país, donde sus servicios sexuales son muy cotizados, sostuvo.