Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
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La pintura
muestra las casas de un poblado belga y se dice que fue pintado en 1916,
tres años antes de que Schickgruber nombre que se le atribuye
a Hitler como el verdadero fundara el Partido Nacional Socialista
de los Trabajadores Alemanes.
La obra fue valuada entonces en 3 mil dólares.
Durante estuvo en la cárcel por un fracasado golpe de Estado en
1923, escribió su libro Mein Kampf (Mi Lucha), en el
cual define su sombrío programa político.
Se dice que a la caída del Tercer Reich, se suicidó con
su esposa Eva, en el edificio de la Cancillería.
Este fatal desenlace puso término a lo que él mismo llamara
su lucha, por un imperio propio y devastador que quizá nunca llegó
a conocer. Nuevamente Eva y el Adán caído en la tierra perdida
de un último paraíso.
El paisaje y lucha del Führer en la subasta. ¿Cuánto
valdría su lucha, su oscuro sueño de grandeza? ¿Cuál
era el nombre de esa lucha insensata y heroica? Insensata, como el absurdo
humano de querer poseer el mundo.
Heroica pues era el alto precio de entrar tristemente en la historia.
¿Cuál era el verdadero nombre del Führer? Los modernos
apologistas e historiadores no lo saben con certeza.
(pintorbalaguer@hotmail.com)
Día a Día
La delincuencia
El grave problema que sufrimos es que por culpa de las surrealistas leyes
vigentes, la delincuencia se tiene que combatir caso por caso, versus
ir tras las bandas valiéndose de indicios, inteligencia acumulada
y delaciones.
Sucede también que es muy difícil condenar a individuos
en posesión de objetos robados, en este caso las pertenencias de
las víctimas.
Las leyes tampoco autorizan efectuar pruebas de DNA a los sospechosos,
aunque las víctimas les señalen, lo que colapsa gran parte
de las pruebas científicas que se realicen.
Literalmente, las autoridades policiales tienen que actuar a espaldas
de todos los descubrimientos científicos efectuados en el último
siglo, ya que las pruebas pasadas en esas técnicas se derrumban
en los tribunales.

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