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El primero. Marchena celebra la anotación del 1-0 y el primer
gol de esta temporada para el equipo naranjero. Foto:
EDH/ Agencias
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DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El Valencia
jugó una buena primera parte y acabó sufriendo mucho en
su victoria por 2-1 ante el Villarreal en el partido que cerró
la jornada inaugural de la edición 2004-2005 de la liga española
de fútbol.
Ambos equipos comenzaron con muchas precauciones, preocupados de ocupar
bien todas las parcelas del terreno.
Aún así, el Valencia tuvo las mejores oportunidades en el
arranque, aunque las ocasiones no fructificaron hasta el minuto 26, cuando
el extremo Vicente lanzó una falta que, desde cerca, el central
Carlos Marchena se encargó de transformar en gol.
El tanto de los locales rompió cualquier estrategia del Villarreal,
que siguió con problemas para crear jugadas que llevaran peligro.
El Valencia se sintió muy cómodo a partir de entonces, y
llegó el segundo tanto en el minuto 36.
De nuevo, a través de una falta lanzada por Vicente, que remató
perfectamente el centrocampista Rubén Baraja.
El Villarreal caía por las jugadas de estrategia, incapaz de defender
bien las acciones a balón parado de su rival. Además, no
tuvo ni suerte, pues cerca del descanso el argentino Juan Román
Riquelme mandó al palo una falta directa.
Confiados
La segunda parte fue plomiza, con un Villarreal impotente ante un Valencia
que pensó que ya lo tenía todo hecho. Grave error, ya que
el Villarreal despertó en el último cuarto de hora, donde
puso en verdaderos aprietos a los locales.
Diego Forlán, el uruguayo que proviene del Manchester United de
Inglaterra y que debutó con el Villarreal, se encargó de
reducir distancias en el minuto 77, al aprovechar un buen pase del delantero
brasileño Sonny Anderson para marcar un gran gol. Y todo el estadio
de Mestalla se puso a temblar.
El conjunto local desapareció del mapa y el Villarreal se fue con
todo al frente de ataque.
Pudo empatar en el minuto 80, con otra falta directa lanzada con Riquelme
que se volvió a estrellar en el palo.
El Valencia logró aguantar las acometidas rivales, cada vez más
desesperadas. Los minutos se fueron marchando y los locales salvaron un
triunfo que se le puso muy cuesta arriba al campeón de la temporada
pasada.