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Problema. Pese al descenso en porcentaje, los casos se focalizan
por zonas. Foto: EDH/Arturo Silva
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Margarita Sánchez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Una quinta parte de los niños menores de cinco años en
El Salvador presenta desnutrición crónica, es decir retardo
en el crecimiento, según lo revela la última encuesta Nacional
de Salud Familiar (Fesal).
Sin embargo, para la coordinadora de Nutrición de Salud de la Asociación
Demográfica Salvadoreña, María Teresa de Morán,
los últimos resultados de la Fesal en materia de desnutrición
crónica son óptimos, ya que se presenta una reducción
del 4.4% con respecto a 1998.
Esta reducción, subraya de Morán, es positiva porque sucede
pese a los terremotos, epidemias y otras calamidades que obligaron a reorientar
los recursos para las emergencias.
Según el estudio, que complementa el trabajo Censo de talla,
realizado por el Ministerio de Salud a los alumnos de los primeros grados
de básica, el problema de los infantes con una estatura inferior
a la ideal para su edad se concentra en los departamentos de Ahuachapán
(36%), Cuscatlán (33%) y Santa Ana (26%).
La falta de una alimentación adecuada y el padecimiento de enfermedades
infecciosas, algunas endémicas como el dengue y las diarreas, determinan
el crecimiento anormal de este sector de la población.
Como indica el estudio de carácter social más amplio en
el país, realizado por la Asociación Demográfica
Salvadoreña (ADS), la situación ha mejorado en los últimos
15 años, pero el nivel de retardo es todavía elevado.
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María Teresa
de Morán
Coordinadora del área
de nutrición
Más eficiencia
El último censo de talla permite hacer un mapa de vulnerabilidad
nutricional. Eso significa que se debe ser más eficientes
en la distribución de recursos...
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De Morán, es clara al indicar que los recursos no son suficientes,
de ahí que el denominado mapa de población con defícit
nutricional permita redistribuir mejor los insumos existentes.
(La variable) talla-edad es un indicador de pobreza, ya que significa
que esos niños han estado sometidos a períodos de tiempo
en condiciones no adecuadas para su desarrollo, explicó la
funcionaria.
Desbalance
Lissette Sánchez, nutrióloga pediatra del hospital Bloom,
indica que el origen de la desnutrición está en el desbalance
de la energía y nutrientes requeridos y los ingeridos por la persona.
En este sentido, las autoridades de Salud son conscientes de la necesidad
de atacar el problema antes de los dos años.
Desde que el niño está en el vientre de la madre tenemos
que cuidarlo. Desde 2003 estamos con un plan que lleva una ración
de alimentos a la madre y al niño en 17 municipios de la zona (occidente
del país), dijo De Morán.
La funcionaria se refiere a zonas de Ahuachapán como Tabuca, golpeado
por la crisis del café y la falta de atención de las instituciones,
donde la talla de uno de cada dos niños entre seis y nueve años
está por debajo de lo ideal para su edad.
En Tacuba, existen cantones que distan tres y cuatro horas de la unidad
de salud más cercana. Un centro donde es posible que se encuentre
a un médico, pero no así a un especialista.
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Esfuerzos. En Tacuba hay un centro de ayuda nutricional.
Foto: EDH/Arturo Silva
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Problema comienza en la gestación
El control adecuado de la mujer durante el período de gestación
y posteriormente del recién nacido favorecerían el desarrollo
del infante y, por tanto, reducirían las estadísticas de
desnutrición crónica en el país.
Según estadísticas de la Fesal, los menores que nacen con
bajo peso al nacer presentan dos veces más retardo que los que
vienen al mundo con un peso igual o mayor de 2,500 gramos (5.5 libras).
La nutrióloga Lissette Sánchez apunta que si ese problema
no se corrige a tiempo, el menor puede caer en una desnutrición
aguda, de tratamiento más largo y con posibles efectos secundarios
en los órganos. (ver gráfico en la parte superior)
En el primer año, un niño debe ganar entre 500 y 800
gramos por mes, subrayó la experta.
Si bien las dificultades económicas de la madre repercuten en el
infante, los especialistas insisten en fomentar la lactancia materna exclusiva
en los primeros meses de vida como una forma de garantizar una alimentación
suficiente y segura al bebé.
Alimentarse con pocos recursos
Un experto nutriólogo salvadoreño, Eduardo Wollants, da
a conocer varias formas de nutrirse aprovechando los recursos naturales.
- La necesidad fundamental que tiene el cuerpo es recibir proteínas
de los alimentos porque no las puede producir solo y estas se encuentran
en la mezcla de frijoles con arroz (casamiento).
- A falta de alimentos de origen animal, la vitamina A se puede encontrar
en la zanahoria, espinaca, chipilín o la hoja de mora.
- Para evitar los trastornos producidos por la vitamina K, el especialista
recomienda aliarnos con los vegetales de hojas verdes como:
el chipilín, mora, espinaca o con otros frondosos como el brócoli
o ciertas frutas, comunes, como la naranja.