Geraldine Varela
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
La escuela del Cantón Quezalapa de Panchimalco, es un lugar abandonado
por las instituciones públicas. Las dificultades que afronta el
centro educativo son muchas.
La institución ya no alcanza a cubrir las necesidades de los estudiantes,
ya que la infraestructura le queda pequeña a los 435 alumnos que
ahí asisten.
Para las 15 secciones que tiene la escuela, solamente disponen de nueve
salones.
Anteriormente tenían seis. Fue hasta junio de este año que
la Alcaldía de Panchimalco les donó una casa y ahí
habilitaron tres salones más.
Aparicio Vásquez, director del centro escolar desde hace tres años,
asegura que el Ministerio de Educación (Mined), tiene conocimiento
del caso, pero la solución que les propone no es posible.
El Ministerio dice que nos construye una escuela, si nosotros conseguimos
el terreno. No tenemos recursos para comprar uno (terreno) expresó
el director, quien manifiesta que junto al centro educativo se encuentra
un terreno en venta, pero su costo es de 100 mil colones, cantidad que
excede la capacidad adquisitiva de los lugareños.
La escuela brinda educación hasta el noveno grado, porque el problema
del espacio no ha permitido a las autoridades que se ofrezca bachillerato.
Cuando los jóvenes terminan sus estudios básicos deben viajar
siete kilómetros para estudiar en una escuela de los Planes de
Renderos; otros prefieren viajar 22 kilómetros hasta San Salvador.
Los niños y niñas tampoco tienen una cancha o un patio para
recrearse. Durante los recesos los pequeños deben jugar en la calle.
Otro de los problemas que afecta a la escuela y a toda la comunidad en
general, es la falta de agua.
El sistema de agua potable en el cantón Quezalapa es administrado
por la misma comunidad y funciona con nacimientos de agua. Pero después
de los terremotos del 2001, parece que estos pozos cada vez tienen menos
agua, por lo que el vital líquido llega a las casas una vez cada
diez días.
La situación es difícil para los estudiantes porque no tienen
agua para beber. Ellos están a la espera que las autoridades les
brinden ayuda.