elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Tiñendo de Azul a El Salvador

Durante tres días, salvadoreños y extranjeros discutirán el tema de los colorantes naturales. La meta del congreso es activar la industria

Publicada 30 de agosto 2004, El Diario de Hoy

San Andrés. Este obraje es uno de los pocos del área central del país, la mayoría de los que funcionaban en occidente y la zona central fueron destruidos. Foto: EDH

Rosemarié Mixco
El Diario de Hoy

vida@elsalvador.com

mixco@elsalvador.com

Despertar el interés de los empresarios hacia las grandes pilas teñidas en azul es el eje central de lo que será el Primer Congreso Internacional de Añil y otros Colorantes Naturales, a efectuarse del 6 al 9 de septiembre en el Hotel Radisson El Salvador. El valor es de $150 por persona.

El interés por revivir esta histórica industria y reactivar el rubro existente en el país, motivó a un grupo de técnicos y profesionales a crear un espacio adecuado para la interacción entre especialistas en la materia.

Es así como el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura) une sus propuestas socioculturales y económicas con las del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (Iica), el programa Fortalece de la Cooperación Técnica Alemana (GTZ), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (Jica).

A este esfuerzo por promover esta actividad, se sumaron el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Universidad Dr. José Matías Delgado, Prodar y el Proyecto Cultural Casa de los Mestizos, en Suchitoto.

Es precisamente el panorama histórico que alberga dicha ciudad, el que será el escenario para un Pre Congreso sobre la extracción de tintes naturales, a desarrollarse del 1 al 3 de septiembre.

El objetivo es capacitar de forma práctica a un grupo de 30 personas agremiadas a asociaciones nacionales relacionadas directamente con el tema. La gran meta: crear agentes multiplicadores.

Reactivación. En la actualidad, los obrajes de añil están reviviendo.Foto EDH

La teoría

El Congreso permitirá a los afiliados conocer las realidades de otros países, con testimonios de expertos procedentes de Japón, Francia, España, Alemania, Perú, Holanda y El Salvador.

El técnico a cargo del área de investigación del añil en Concultura, Lorenzo Amaya, explicó que los organizadores apuestan más a los conversatorios que a las ponencias en sí. “Es importante esa interrelación que sólo puede obtenerse en un diálogo”, explicó.
Para el país, el tema es de vital importancia, pues el añil es parte del patrimonio histórico cultural.

Además de haber nacido en el seno de los hogares de nuestros antepasados, también marcó los anales de la economía salvadoreña y persiste hoy como parte de la producción artística social.

Exportar nuestra cultura, potencializar el turismo y reactivar la industria son objetivos implícitos en el añil. La gente detrás del Congreso y los productores de tintes naturales visualizan un El Salvador teñido en azul, a través del cual se reactive la economía.

Para eso, la actividad que en una época fue tan importante, debe ser rescatada. La apuesta es identificar y crear canales de comercialización de todos los aspectos que abarca la palabra añil.

Es así que dentro de los temarios del Congreso figuran la historia y el valor cultural de los colorantes naturales, punto que abordará la importancia de revivir todo ese patrimonio.
Asimismo, se tratará el mercado existente, los usos del añil y otros tintes, técnicas de teñido, modelos empresariales para la comercialización y tecnologías del cultivo y la extracción. El objetivo es popularizar el tema.

Creatividad Los tintes naturales son una opción para ofrecer al mundo creaciones de gran belleza.Foto EDH

En peligro

Al margen del proceso industrial, cabe resaltar que los vestigios heredados por la historia de dicha industria están en peligro de desaparecer.

La dirección de Patrimonio Cultural de Concultura ha identificado un aproximado de 350 obrajes (lugar donde se trabaja con añil) a nivel nacional.

Lorenzo Amaya asegura que bajo el suelo nacional descansan miles de obrajes coloniales.
La extracción del tinte azulado fue tan rentable que se transformó en la columna vertebral de las exportaciones a finales de la colonia.

“Gerardo Barrios llegó a creer que del café podrían extraerse más de dos colores y quiso impulsar la industria de colorantes naturales”, comentó al referirse a un escrito que data de 1860.

Esas huellas del pasado permanecen desprotegidas. Están expuestas al deterioro del medio ambiente, a la creciente urbanización y a las personas inescrupulosas que desconocen el valor que poseen.

Miguel Huezo, del proyecto cultural Casa de los Mestizos, califica de importante recuperar y proteger la herencia colonial del añil.

En Suchitoto, los que creen en el valor histórico y económico de los colorantes naturales luchan por rescatar esas tradiciones.


El añil en la historia

1573 Aparecen los primeros zurrones de tinta en el Puerto de Acajutla, Sonsonate.
1580 El comercio se establece en dicha área.
1581 Prohíben el empleo de indígenas en la fabricación del tinte.
1625 Funcionan más de 200 obrajes en San Salvador.
1631 Se había exportado 35 mil quintales de añil hacia España.
1792 La guerra entre Inglaterra, España y Francia disminuye la importación de añil desde América.
1850 El café toma fuerza en Centroamérica y debilita al añil.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




elsalvador.com WWW
s