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San Andrés. Este obraje es uno de los pocos del área
central del país, la mayoría de los que funcionaban
en occidente y la zona central fueron destruidos.
Foto: EDH
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Rosemarié
Mixco
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
mixco@elsalvador.com
Despertar el interés de los empresarios hacia las grandes pilas
teñidas en azul es el eje central de lo que será el Primer
Congreso Internacional de Añil y otros Colorantes Naturales, a
efectuarse del 6 al 9 de septiembre en el Hotel Radisson El Salvador.
El valor es de $150 por persona.
El interés por revivir esta histórica industria y reactivar
el rubro existente en el país, motivó a un grupo de técnicos
y profesionales a crear un espacio adecuado para la interacción
entre especialistas en la materia.
Es así como el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura)
une sus propuestas socioculturales y económicas con las del Instituto
Interamericano de Cooperación para la Agricultura (Iica), el programa
Fortalece de la Cooperación Técnica Alemana (GTZ), el Ministerio
de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Agencia Japonesa de Cooperación
Internacional (Jica).
A este esfuerzo por promover esta actividad, se sumaron el Ministerio
de Relaciones Exteriores, la Universidad Dr. José Matías
Delgado, Prodar y el Proyecto Cultural Casa de los Mestizos, en Suchitoto.
Es precisamente el panorama histórico que alberga dicha ciudad,
el que será el escenario para un Pre Congreso sobre la extracción
de tintes naturales, a desarrollarse del 1 al 3 de septiembre.
El objetivo es capacitar de forma práctica a un grupo de 30 personas
agremiadas a asociaciones nacionales relacionadas directamente con el
tema. La gran meta: crear agentes multiplicadores.
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| Reactivación. En la actualidad, los obrajes
de añil están reviviendo.Foto
EDH |
La teoría
El Congreso permitirá a los afiliados conocer las realidades de
otros países, con testimonios de expertos procedentes de Japón,
Francia, España, Alemania, Perú, Holanda y El Salvador.
El técnico a cargo del área de investigación del
añil en Concultura, Lorenzo Amaya, explicó que los organizadores
apuestan más a los conversatorios que a las ponencias en sí.
Es importante esa interrelación que sólo puede obtenerse
en un diálogo, explicó.
Para el país, el tema es de vital importancia, pues el añil
es parte del patrimonio histórico cultural.
Además de haber nacido en el seno de los hogares de nuestros antepasados,
también marcó los anales de la economía salvadoreña
y persiste hoy como parte de la producción artística social.
Exportar nuestra cultura, potencializar el turismo y reactivar la industria
son objetivos implícitos en el añil. La gente detrás
del Congreso y los productores de tintes naturales visualizan un El Salvador
teñido en azul, a través del cual se reactive la economía.
Para eso, la actividad que en una época fue tan importante, debe
ser rescatada. La apuesta es identificar y crear canales de comercialización
de todos los aspectos que abarca la palabra añil.
Es así que dentro de los temarios del Congreso figuran la historia
y el valor cultural de los colorantes naturales, punto que abordará
la importancia de revivir todo ese patrimonio.
Asimismo, se tratará el mercado existente, los usos del añil
y otros tintes, técnicas de teñido, modelos empresariales
para la comercialización y tecnologías del cultivo y la
extracción. El objetivo es popularizar el tema.
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| Creatividad Los tintes naturales son una opción
para ofrecer al mundo creaciones de gran belleza.Foto
EDH |
En peligro
Al margen del proceso industrial, cabe resaltar que los vestigios heredados
por la historia de dicha industria están en peligro de desaparecer.
La dirección de Patrimonio Cultural de Concultura ha identificado
un aproximado de 350 obrajes (lugar donde se trabaja con añil)
a nivel nacional.
Lorenzo Amaya asegura que bajo el suelo nacional descansan miles de obrajes
coloniales.
La extracción del tinte azulado fue tan rentable que se transformó
en la columna vertebral de las exportaciones a finales de la colonia.
Gerardo Barrios llegó a creer que del café podrían
extraerse más de dos colores y quiso impulsar la industria de colorantes
naturales, comentó al referirse a un escrito que data de
1860.
Esas huellas del pasado permanecen desprotegidas. Están expuestas
al deterioro del medio ambiente, a la creciente urbanización y
a las personas inescrupulosas que desconocen el valor que poseen.
Miguel Huezo, del proyecto cultural Casa de los Mestizos, califica de
importante recuperar y proteger la herencia colonial del añil.
En Suchitoto, los que creen en el valor histórico y económico
de los colorantes naturales luchan por rescatar esas tradiciones.
El añil en la historia
1573 Aparecen los primeros zurrones de tinta en el Puerto
de Acajutla, Sonsonate.
1580 El comercio se establece en dicha área.
1581 Prohíben el empleo de indígenas en la fabricación
del tinte.
1625 Funcionan más de 200 obrajes en San Salvador.
1631 Se había exportado 35 mil quintales de añil hacia España.
1792 La guerra entre Inglaterra, España y Francia disminuye la
importación de añil desde América.
1850 El café toma fuerza en Centroamérica y debilita al
añil.

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