 |
| Nuevos. Permitirá que se haga remodelaciones
en las tumbas y aislará a los animales. Foto
EDH |
Yanci pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
A un costo de 90 mil colones inauguraron la semana pasada un muro perimetral
y una caseta mortuoria en el cementerio de San Antonio Silva.
La Alcaldía de San Miguel y la comunidad financiaron la obra con
el objetivo de darle seguridad y una mejor apariencia al camposanto.
Las personas consideraron que las mejoras hechas con la construcción
del muro perimetral proporcionarán seguridad al lugar.
Nunca pensé que tendríamos un cementerio digno de
nuestros seres queridos, expresó Pedro Rovira, de 69 años.
En la caseta mortuoria, los dolientes podrán tramitarán
los permisos respectivos para realizar entierros en el lugar; además,
el cementerio tendrá vigilancia privada para ejercer un mejor control
de las personas que ingresan y así evitar actos vandálicos.
Según los vecinos, el cementerio se había convertido en
un potrero, en donde los animales de granja circulaban por el lugar y
los cerdos removían la tierra y los ornamentos de las tumbas.
Para Rovira, la construcción del muro es una gran obra, ya que
asegura el descanso digno y el respeto a las tumbas.
Ahora los árboles que sembremos sí van a crecer y
no se los van a comer los animales, dijo don Pedro.
Para Daniel Martínez, otro de los lugareños, es importante
la construcción del muro, pues aísla a los profanadores
de tumbas.
Había personas que hacían actos satánicos en
el cementerio, ahora nuestros familiares están a salvo de todo
eso, pueden descansar en paz, dijo el vecino.
La población colaboró económicamente con la comuna
para realizar el proyecto, porque deseaban tener un sitio adecuado, donde
poder enterrar a sus seres queridos.
El horario de atención para programación de entierros será
de las 6:00 de la mañana, a las 4:00 de la tarde.