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| Homenaje. Cadetes escoltaron el pabellón
y la estatua del connotado ex mandatario. Foto
EDH |
Yesenia Acevedo
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Dos filas de cadetes escoltaron la estatua del capitán general
Gerardo Barrios, mientras el ministro de Defensa, Otto Romero, exaltaba
las virtudes del ilustre militar, durante los actos preparados al cumplirse
118 años de su muerte.
El acceso a la plaza fue vedado al público durante el acto, por
lo que aquellos que no eran invitados tuvieron que presenciarlo del otro
lado. En la acera, bajo el inclemente sol de la mañana.
Al acto asistieron autoridades civiles, militares y religiosas, entre
ellas el alcalde capitalino, Carlos Rivas Zamora.
Todos los invitados a la tribuna principal pasaron sobre una alfombra
roja que fue colocada en el suelo de la plaza.
Más de una decena de ofrendas florales fueron depositadas al pie
de la estatua ennegrecida del militar, que mantiene su mirada fija hacia
la Catedral Metropolitana.
Gerardo Barrios ocupó la presidencia de la República unos
cuatro años, en tres períodos diferentes.
Durante su mandato, Barrios llevó a cabo la primera reforma educativa
del país, desde la educación primaria hasta la universidad.
Fue el primero que habló de la educación de género,
fundó cuatro escuelas normales y estableció la diferencia
entre la educación laica y la religiosa. También emprendió
una reforma jurídica con cuatro códigos.
Introdujo el café
Uno de sus logros más destacados fue el incentivo del cultivo del
café y del tabaco, cuyos productos agroindustriales tenían
futuro en el mercado internacional de la época.
Para lograr su objetivo, construyó caminos desde los centros de
producción a los de consumo y de exportación.
El militar también reconstruyó los tres puertos marítimos
del país e inició la marina mercante.
También combatió el peculado e hizo que los deudores al
fisco pagaran.
Barrios fue adiestrado en la disciplina militar por el general Francisco
Morazán, que comandaba el ejército federal (centroamericano)
de la época.
El militar fue fusilado el 29 de agosto de 1865.
Durante el evento, hubo un minuto de silencio en honor de su memoria.
Tres cadetes dispararon tres balas de salva.
En el cielo, tres aviones de la Fuerza Aérea sobrevolaron la zona.
Los niños del kinder que lleva el nombre del militar también
le rindieron homenaje con otra ofrenda floral.