Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
pintorbalaguer@hotmail.com
En la matriz cosmogónica
donde se encienden la vida y los planetas.
Así busco la luz más allá del candil y del mismo
fuego. La verdad oculta más allá de las palabras. Lo divino
lo busco allende de la armonía. Indago lo que se encuentra detrás
de la mirada. Más de lo que dicen los ojos, lo que dice el corazón.
Pretendo tocar lo que está más allá de la materia,
porque en mi mano se borraron las rosas de mi sueño. Y recordar
intento lo que está más allá de los recuerdos, del
olvido mismo que en sí es otro recuerdo... Busco en fin lo que
ya otros buscaron. Lo que nadie ha buscado, lo que no ha sido encontrado.
Y no sé si buscarlo donde ya nada existe. Donde sólo se
encuentra un episodio, un nombre, un retazo, un despojo, un apellido,
un paisaje, un sonido, un carnet, un asomo de voz.
Y por andar buscando y buscando en todas partes, siento que no busco nada,
en ningún lado, pues todo lo que mi mano toca es nada. Como buscando
quimeras, la rosa del delirio que al despertar se disipe. Y sigo persiguiendo
sueños, donde ya no hay nada que soñar, porque la dura vida
despertó todos los sueños de un solo golpe.
Por eso busco lo que está detrás de los ojos cerrados de
esta inmensa fantasía... Acaso el despertar de mi nostalgia.
Día a Día
Una sugerencia
Un procedimiento para auxiliar
a los pasajeros de un bus que sufre un asalto sería colocar atrás
de la unidad, luces que avisen a otros vehículos lo que sucede.
Estas luces se podrían activar por medio de un botón escondido
al alcance del motorista, para pedir auxilio sin que ni los pasajeros
ni los asaltantes se den cuenta. Como prácticamente todos los conductores
portan celulares, habrá quienes avisen a las autoridades que un
bus está siendo agredido. Por lógica, los buses deben llevar
pintado en su carrocería el número de la PNC dedicada a
auxiliar de inmediato al bus asaltado.