Francis Pisani
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Un 94% de los internautas utilizan
Internet Explorer (IE), el navegador de Microsoft. Tiende sin embargo
a perder terreno debido a sus grandes fallas en materia de seguridad.
La conferencia BlogOn que tuvo lugar en Berkeley en julio pasado dio lugar
a una escena memorable. Para iniciar su presentación un representante
de Microsoft preguntó a los 300 profesionales presentes ¿Quién
usa Explorer? Todos nos quedamos boquiabiertos al constatar que
la respuesta era: nadie. Ni una mano se levantó. La existencia
de alternativas de calidad tiene mucho que ver.
Durante dos meses me dediqué a probar las dos alternativas más
populares: Opera y Firefox.
Con lengüetas
El navegador de Opera tiene la reputación de ser ligero e inteligente.
Lo produce una empresa noruega que aguantó mientras los demás
se derrumbaban.
Con Opera descubrí las virtudes de las lengüetas
(tabs): en vez de abrir nuevas páginas en ventanas nuevas, Opera
las abre a dentro de una misma ventana y las diferencia gracias a lengüetas.
Es más ligero y más cómodo.
Una barrita (¿mágica?) conserva las contraseñas
para acceder fácilmente a los sitios visitados regularmente. Un
sistema de correo integrado indexa automáticamente todos los mensajes.
Un modelo retomado por Gmail de Google que permite sortear la avalancha
de mensajes.
Mi principal, y muy personal, reproche, es que no se puede copiar un fragmento
de página con los enlaces que tiene y pegarlo en otra aplicación
(Word por ejemplo), una operación sencilla e indispensable para
quien trabaja mucho con la web.
Firefox es un navegador Open Source producido por algunos de los programadores
quienes hicieron Netscape. El sistema básico es ligero y cada usuario
puede agregar las extensiones que quiera para cumplir con las funciones
que necesite. Tiene lengüetas y permite guardar y encriptar las contraseñas.
Tiene un bloqueador de pop-ups eficiente. El retorno a las
páginas recientemente visitadas es de lo más cómodo.
Firefox es gratis. Opera lo es durante dos semanas, después de
las cuales hay que pagar 40 dólares o aceptar una publicidad discreta.
Experimentar cualquiera de los dos expone a perder cierto tiempo. Es increíble
el número de funciones que faltan (o que uno tarda en encontrar)
cuando se cambia de programa.
Otro problema común es el hecho que determinados sitios (en particular
ciertos bancos) no funcionan bien con navegadores que no sean Explorer.
Opera y Firefox pueden ser instalados como navegador principal y ambos
permiten el uso eventual de Explorer.
Uno llega a preguntarse, en tales condiciones ¿por qué cambiar?
Para resistir al monopolio dirán algunos, porque Opera y Firefox
son mejores dirán otros, y porque son más seguros.
Microsoft está empezando a difundir un Service Pack
que debe resolver algunos de los problemas más serios. La nueva
versión sin embargo es incompatible con algunos programas de uso
común y la mayoría de los especialistas aconsejan aguardar
unos meses antes de instalarla.
Direcciones clave
- CERT http://www.us-cert.gov/
- Roboform www.roboform.com <http://www.roboform.com/> (funciona
con IE y con Firefox)
- Análisis comparativos de los diferentes navegadores:
- ZDnet http://reviews-zdnet.com.com/4520-3513_16-5142616.html
- PC Magazine http://www.pcmag.com/article2/0,1759,1622107,00.asp
- Windows SuperSite http://www.winsupersite.com/showcase/ie_no_more.asp

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