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Susana Joma/J.R.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La crisis en el seno de la familia salvadoreña tiene con el agua
al cuello a instituciones como la Procuraduría General de la República
(PGR).
Entre julio de 2003 y este año, la institución estatal y
los tribunales de familia recibieron más de 25,800 demandas relacionadas
con la cuota alimentaria, el reconocimiento de los hijos, conciliaciones
familiares y asentamiento de hijos, entre otros.
Un problema que, a juzgar por Marco Gregorio Sánchez Trejo, al
frente de la PGR, se agrava cada año, máxime si se tiene
en cuenta que aumentó en mil casos anuales desde inicios de la
década.
Son 18 mil los hombres demandados cada año (un 80 por ciento)
y la tendencia va en aumento cada año, explicó el
funcionario sobre una realidad más común en San Salvador
en la medida que se concentran más personas con un nivel
cultural más alto y que se atreven a denunciar.
La cifra de demandas, en un país con un promedio de 166 mil nacimientos
cada año, reflejan que en uno de cada seis hogares (un 14 por ciento)
existen problemas que terminan con una denuncia en la procuraduría.
En un estudio presentado ayer por esta institución se determinó
que el 90 por ciento de estos casos se llegó a un acuerdo conciliatorio
entre la pareja. No obstante, en dos de cada tres ese entendimiento se
incumplió por lo menos en una ocasión.
Jaime Rivas, consultor que presentó uno de los trabajos sobre la
paternidad irresponsable, subraya que pese a que el Estado aumenta el
gasto para atender a las víctimas de los padres, en general, no
logran paliar las necesidades.
El experto calificó de que se trata de un problema grave, sobre
todo cuando la demanda económica es la predominante y, según
la Digestyc y los informes del PNUD, el costo promedio es de $100 al mes.
De la paternidad irresponsable, la cara más visible es la cuota
alimentaria, un aspecto que entre junio de 2002 y mayo de 2003 benefició
a cerca de 165 mil menores.
El dinero entregado a los niños, más el gasto que hacen
los que tienen la custodia, supuso en 2002 759 millones de dólares.
Pocos recursos
Si hay algo claro que tiene el Procurador General de la República
es que las demandas aumentan a un ritmo mucho más alto que los
recursos que se destinan a la familia y la protección de los niños.
Necesitamos contratar unas 50 personas más entre sicólogos
y jurídicos lo que significa medio millón de dólares
para el próximo año, expresó Sánchez
Trejo.
La carencia de recursos hace que la institución trabaje en condiciones
difíciles y la atención deje de ser la más adecuada.
Tenemos casos como en Gotera, Morazán, donde sólo
hay una persona destinada para atender, apuntó el funcionario.
En la PGR de San Salvador, la Unidad de Familia tiene una computadora
para cada trece personas.
En concreto, los 65 empleados cuentan con seis máquinas, lo cual
retrasa el trabajo, cada vez mayor en la institución de servicio
para la niñez.
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El camino de la reclamación
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| Los salvadoreños
se avocan cada vez a la PGR por problemas familiares. |
La recepción
El interesado debe presentarse en la Unidad de la Defensa de la Familia
y el Menor.
El 65 por ciento de las usuarias es ama de casa o comerciante. |
Los documentos
En la receptoría le entregan una hoja donde le indican los
documentos a presentar: Partidas de nacimiento de los hijos, copia
del DUI y la dirección del demandado. |
La entrevista
El interesado pasa con un agente auxiliar que le toma la solicitud;
sea alimenticia, reconocimiento de paternidad y otras. Le fijan una
cita como al demandado. |
La Reconciliación
Busca que las partes, en presencia de profesionales, lleguen a un
acuerdo. Si lo logran, el proceso finaliza administrativamente, si
no, pasa a la etapa legal. |
La liquidación
El dinero que paga el demandado depende de sus posibilidades económicas
y de los hijos. En general, la cantidad es de cerca del 20 por ciento
del salario. |
Más padres con hijos de distintas mujeres
Al menos uno de cada tres hombres en el país ha
procreado sus hijos con más de una mujer, según se desprende
de la última Encuesta de Salud Familiar (Fesal) 2002/03.
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| Realidad común. Muchas madres trabajan
y cuidan de los niños al mismo tiempo. Foto
EDH |
El comportamiento masculino presenta variaciones dependiendo
del área geográfica. Así, en la zona metropolitana
de San Salvador, ese indicador alcanza el 41 por ciento de los más
de 1,300 entrevistados. En la zona rural, esa tendencia se reduce al 29
por ciento.
Este fenómeno lleva consigo otra situación: los hogares
donde conviven niños de la misma madre, pero de distinto padre.
En el trabajo de ámbito nacional se muestra que uno de cada cuatro
hombres está en unión con una mujer que ha engendrado, al
menos un hijo, con otra persona distinta.
Un aspecto que puede traer consecuencias dentro de la familia, sobre todo
cuando el hombre no actúa de igual forma con todos los niños.
Para la sicóloga Montserrat Facchinetti, esta situación
de falta de afectividad puede llevar consigo cambios de conducta en el
menor. Aparece la rebeldía, la distracción en quien carece
de apoyo afectivo de uno de los integrantes familiares.
Como apunta la experta, los niños necesitan tanto a su mamá
como a su papá, y es común que en algunos hogares los adultos
se decanten sobre sus hijos de sangre y releguen a los de
su pareja.

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