 |
| Buscan unanimidad. Antonio Saca conversa con
su homólogo hondureño, Ricardo Maduro, después
de la reunión. Al fondo, Enrique Bolaños (Nicaragua)
y Abel Pacheco (Costa Rica). Foto EDH |
Enrique Miranda
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Todavía hay cabos
sueltos para que los gobernantes del Istmo aprueben reformas al Parlamento
Centroamericano (Parlacen).
Ayer, reunidos en un salón del Aeropuerto Internacional El Salvador,
los mandatarios conocieron el documento acordado el jueves por los ministros
de Relaciones Exteriores, pero aún hay temas sin acuerdo.
Los cancilleres van a continuar las consultas, para que en la reunión
cumbre de presidentes, programada para finales de septiembre, podamos
tomar decisiones, dijo el Presidente Antonio Saca, en presencia
de sus homólogos de Centroamérica.
Una de las enmiendas contempla la reducción de diputados, para
que cada país pueda elegir desde tres a 20 representantes.
Además, que algunos países puedan concederle a sus diputados
nacionales la calidad de delegados ante el Parlacen.
También hay acuerdos para recortar el presupuesto del ente y en
la cantidad de reuniones por año.
Todas estas propuestas serán llevadas hasta el mismo Parlacen y
a algunas Asambleas nacionales, quienes han expresado su rechazo a recortes
y limitación de funciones.
Cónclave
Esta reunión llega a conclusiones que queremos plantear al
propio Parlamento Centroamericano.
Nuestras propuestas van a ser analizadas para que enriquezcan y que en
la próxima cumbre se pueda tomar una decisión consensuada,
explicó el gobernante guatemalteco, Oscar Berger.
Los diputados centroamericanos ya fijaron postura al respecto esta semana,
en un encuentro de partidos políticos que tuvo lugar en un hotel
de la capital.
El presidente del organismo, Mario Facussé, manifestó que
se oponen a la reducción del presupuesto y de legisladores, y a
la vez solicitó más poderes, así como que sus resoluciones
sean vinculantes.
Los acuerdos tomados entre los órganos ejecutivos deben ser ratificados
por los respectivos órganos legislativos.
Tanto los congresos de Nicaragua como de Guatemala y El Salvador han expresado
su apoyo a la labor de los parlamentarios regionales e incluso rechazaron
la disminución o desmantelamiento de sus miembros.
A la reunión de ayer asistieron, además del anfitrión
Antonio Saca, los mandatarios de Guatemala, Oscar Berger; de Honduras,
Ricardo Maduro; de Nicaragua, Enrique Bolaños; de Costa Rica, Abel
Pacheco; el presidente electo de Panamá, Martín Torrijos;
el embajador de Belice, Moisés Cal, y el canciller de República
Dominicana, Carlos Morales Troncoso.
En un principio, el encuentro se había postergado a petición
del mandatario electo de Panamá, que asume el 1 de septiembre,
y del recién estrenado mandatario de República Dominicana,
Leonel Fernández.
El Parlacen está compuesto por 20 diputados por país y en
él participan todos los centroamericanos, excepto Costa Rica, que
analiza su incorporación, y Belice. Ambos son Estados observadores,
junto a República Dominicana y Taiwán.
Sin consenso en el tema de Inmunidad
- El tema de la inmunidad parlamentaria y el presupuesto aún no
están definidos. El Presidente Saca dijo que hay varias propuestas
al respecto.
-Se está analizando la situación de las inmunidades:
debe desaparecer, no para los actos o para los votos o por las decisiones
que se tomen en el Parlamento Centroamericano, sino por cualquier otra
situación, expresó.
- No obstante, los gobernantes no fijaron un acuerdo específico
al respecto.
El Istmo cabildeará ante países petroleros
Los mandatarios centroamericanos acordaron ayer insistir ante los países
productores de combustibles que den un trato preferente a las naciones
en vías de desarrollo.
Vamos, los presidentes, a llevar acabo todas las acciones que sean
necesarias y pedirle a los países ricos, productores de petróleo,
que sean conscientes de la enorme transferencia de recursos de los países
pobres importadores de petróleo, a los países ricos exportadores
de petróleo, dijo el gobernante hondureño, Ricardo
Maduro.
El Salvador ya hizo esfuerzos ante Qatar, un Estado miembro de la Organización
de Países Exportadores de Petróleo (Opep), y se acordó
que el canciller de ese emirato vendría al país para conversar
sobre el tema.
A nivel nacional, el aumento de los precios de la nafta ha elevado la
factura anual a unos $300 millones, cifras similares a las del resto de
países centroamericanos. En Honduras asciende a $200 millones,
dijo Maduro.

|