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Michael Toth Interiors
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Ocurre con mucha frecuencia que una vez que estamos dispuestos a cocinar,
damos marcha atrás al pensar en la cantidad de humo que se va a
generar durante la preparación de alimentos.
Pero, sobre todo, nos molesta el olor que invade toda la casa una vez
que terminamos con nuestros menesteres culinarios.
Gracias a las campanas extractoras, el placer de cocinar se ha hecho mucho
más cómodo puesto que los motores de este electrodoméstico
logran evitar el humo, aspiran de forma eficaz el exceso de olores y la
grasa.
A las prestaciones o cualidades de las campanas extractoras, se le ha
unido la preocupación por el diseño pues antes constituían
un artefacto antiestético que rompía con la armonía
del resto de la cocina.
Hoy encontramos en el mercado una amplia oferta de campanas con modelos
que van desde lo convencional hasta el más puro y fino decorado,
pasando por las integrables y las extraplanas.
Tenemos la posibilidad de elegir entre diferentes colores y materiales,
como el acero inoxidable con vidrio incorporado o sin éste,
las galvanizadas y las elaboras en acabados de madera en variedad de colores
completamente de acero inoxidable en color metálico y blanco.
¿Cómo mantenerlas en perfectas condiciones? Uno de los problemas
que más se repite en su mantenimiento general es el deterioro de
la iluminación de la que dispone, pero siempre podemos sustituir
fácilmente las bombillas por otras nuevas de igual potencia.
Es imprescindible la limpieza periódica y el cambio oportuno de
los filtros por unos nuevos, para evitar la acumulación de grasa,
polvo e impurezas.
Para más información sobre lo tratado en esta columna puedes
enviar un mensaje a intelsa@telesal.net o llamar a los teléfonos
264-3535 y 264-3534

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