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Falleció Ester de Palma, la ex alcaldesa

Cuscatlán. Ella fue una sobresaliente maestra y funcionaria pública

Publicada 28 de agosto 2004, El Diario de Hoy

Entierro. El cortejo fúnebre pasó por las principales calles de Cojutepeque. Foto: EDH

Julio MejÍa
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Originaria del municipio de El Paraíso de Osorio, departamento de La Paz, doña María Esther de Palma dejó una huella imborrable en la memoria de los cojutepecanos.

La reconocida maestra nació el 28 de diciembre de 1926, en el seno de una familia que en su mayoría se dedicaron de lleno a la docencia.

Su padre fue don Vicente Venancio Rosales y su madre, la profesora María Esther Soriano de Rosales.

Esthercita, como era conocida, inició su carrera docente a los 22 años en la escuela de niñas Eulogia Rivas.

Después trabajó en el kínder Nacional María Bedoya Aguilar y dio clases en la escuela nocturna Candelario Cuéllar.

En el año de 1982, fundó el colegio León Sigüenza que gerenció como propietaria.
Su trabajo por la educación ha sido reconocida por la población resaltando siempre los que la conocieron, las cualidades de nobleza y alto espíritu de colaboración.

Esto permitió su elección como alcaldesa de Cojutepeque por votación popular para el período de 1968-1970.

Logros


Durante su gestión edilicia, la profesional logró finalizar varios proyectos que marcaron el desarrollo de Cojutepeque como ciudad.

Duelo. La comunidad educativa le rindió un último adiós. Foto: EDH

Siempre participó en actividades cívico sociales como miembro del Comité de Damas de la Cruz Roja Salvadoreña Sección Cojutepeque, presidenta del Comité Cívico Magisterial, a nivel de circuito, y miembro de la mesa Redonda Panamericana.

Ella impulsó la fundación del Club de Leones Internacional en Cojutepeque y fue miembro activa del Comité de Damas Leonas de la ciudad.

En su importante trayectoria, recibió distinciones honoríficas de parte del Ministerio de Educación, Centros Educativos e instituciones nacionales e internacionales.

El último galardón fue por su labor educativa y servicio a la comunidad, de la alcaldía municipal que nombró la 8a. Calle Poniente con su nombre.
Sus restos fueron enterrados el jueves pasado.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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