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Buen ánimo. Con el triunfo, el Valencia llegará más
motivado a la nueva temporada. Foto: EDH/AP
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EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El equipo naranjero alcanzó
la Súpercopa europea y sumó su tercer título del
año, tras derrotar al Oporto por 2-1, en un encuentro en el que
los españoles supieron manejar mejor el juego y estuvieron más
certeros que sus rivales, lo que les permite coronarse como los nuevos
reyes del fútbol europeo.
El partido se movió desde el inicio por unos derroteros poco vistosos.
Pese al cambio de entrenadores, tanto el Oporto como el Valencia mantuvieron
casi intacta la personalidad futbolística de sus anteriores técnicos,
lo que deparó un encuentro de choque físico y muy táctico,
que dificultó las llegadas a una y otra área.
Claudio Ranieri apostó por una dupla ofensiva italiana formada
por Di Vaio y Corradi, quien fue bien controlada por el eje defensivo
portugués, donde el central luso Pepe estuvo inconmensurable en
el corte y en los balones aéreos.
El Oporto tan sólo inquietaba en las llegadas de los hombres de
segunda línea. Carlos Alberto y Costinha fueron los únicos
que pusieron a prueba a Cañizares que resolvió con solvencia
las dos únicas llegadas del conjunto luso.
El Valencia trataba de imponer ritmo al partido, pero las continuas faltas
de unos y otros provocaron que el fútbol se espesara en la zona
de creación, por lo que ambos equipos recurrieron a las jugadas
a balón parado como argumento ofensivo.
Sobrepasada la media hora de juego, Rubén Baraja convirtió
en oro un centro desde la derecha de Curro Torres y con un espectacular
cabezazo colocó el balón en la escuadra de Vitor Baía
y situaba en ventaja al campeón de la UEFA.
El partido se puso como le gusta al Valencia. Bien pertrechado atrás
dio la posesión al equipo de Víctor Fernández y buscó
rápidas salidas al contragolpe, aunque no llegó a cuajar
ninguna. El descanso llegó con la mínima ventaja de los
españoles.
El Valencia volvió en la reanudación mucho más centrado
que su rival y ofreció su mejor juego durante el primer cuarto
de hora.
El regreso
El Oporto se enchufó al encuentro gracias a un error defensivo
valencianista, que aprovechó Carlos Alberto para rematar con mucho
peligro pero Cañizares respondió con una soberbia atajada.
El conjunto español volvió a dejar la iniciativa a los portugueses
y a buscar el contragolpe para sentenciar, lo que consiguió Di
Vaio en el ecuador del segundo período al cabecear en el segundo
palo un certero centro de Vicente.
Con el 2-0, el equipo español jugó a placer. David Navarro
pudo ampliar la cuenta con un remate al larguero, pero fue el recién
salido Quaresma quien volvió a dar emoción al encuentro
al recortar diferencias con un espectacular disparo desde 25 metros que
batió a Cañizares.
Sin embargo, los de Ranieri no acusaron el golpe y supieron escribir perfectamente
el guión más adecuado en el final del encuentro para sumar
su segunda Supercopa de Europa.