Jaime García
El Diario de Hoy
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Pilotos y jefes de la aviación militar salvadoreña relataron
ayer los últimos momentos de vida del cadete Erick Mauricio Peña
Carmona, en el juicio contra dos de sus ex compañeros acusados
del homicidio.
Los oficiales coincidieron en detallar que Carlos Mauricio Melara y César
Humberto Dorat obligaron a un grupo de cadetes, entre los que se encontraba
la víctima, a adoptar la posición de trípode, o sea
con la cabeza apoyada en el suelo, con las piernas abiertas y las manos
hacia atrás.
Uno de esos cadetes y que ahora es piloto de helicópteros, dijo
que debido al respeto que deben de guardar a sus superiores obedecieron
a estar en esa postura, aunque era una práctica ilegal en el ambiente
militar.
El homicidio sucedió a eso de las siete de la noche del 31 de mayo
de 2002.
Los testigos coincidieron en que antes del deceso del cadete Peña
Carmona no escucharon a los imputados amenazarle de muerte ni de causarle
daño.
Los fiscales trataron de extraer de los testigos que Dorat tuvo participación
en el crimen ya que vigiló la puerta del salón donde murió
el cadete.
Para hoy están programados los alegatos finales.