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Monopolio. Los keniatas coparon el podio en la prueba de los 3,000
metros con obstáculos. El mejor fue Ezekiel Kemboi.
Foto: EDH/AP
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Agencias
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El marroquí Hicham El Guerrouj se
sacó ayer las ganas de bailar y gozar al conquistar el oro olímpico
en los 1,500 metros, un objetivo que llegó a parecer por momentos
imposible.
El Guerrouj emocionó a 65,000 espectadores con una actuación
para el recuerdo, en el que era su último intento en una distancia
que dominó como nadie, pero en la que había tropezado tanto
en Atlanta 1996 como en Sydney 2000.
Era la última oportunidad en el Olimpo para el marroquí,
de casi 30 años y dueño del récord del mundo en la
milla, cuatro veces campeón del mundo en la distancia y plata en
Sydney. Y la aprovechó.
El Guerrouj ganó con un tiempo de 3:34:18 minutos, apenas doce
centésimas más rápido que los 3:34:30 del keniata
Bernard Lagat. El bronce fue para el portugués Rui Silva, emocionado
tras recorrer la distancia en 3:34:68.
Por otra parte, en los 3,000 metros con obstáculos hubo monopolio
keniata. La prueba fue ganada por Ezekiel Kemboi, plata en los mundiales
de París 2003, con un tiempo de 8:05:81 minutos.
La noche fue histórica para Kenia, que copó el podio con
la plata de Brimin Kipruto (8:06:11) y el bronce de Paul Kipsiele Koech
(8:06:65).
Las brasileñas le dijeron adiós a la
medalla de oro
Brasil dejó escapar ayer una de sus grandes posibilidades
de oro en los Juegos Olímpicos, con la derrota de Shelda Bede y
Adriana Behar en la final del voleibol de playa femenino ante las estadounidenses
Misty Kay y Kerri Walsh.
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| Felices. Misty Kay y Kerri Walsh celebran eufóricas
la victoria. Foto EDH |
Por segunda olimpiada consecutiva, Shelda y Adriana, la
pareja más exitosa en la historia del circuito profesional del
voleibol playero, se tuvieron que conformar con la medalla de plata.
A diferencia de Sydney, donde las brasileñas eran las favoritas
para el título, en Atenas las sudamericanas llegaron clasificadas
número dos y sus rivales en la final eran las primeras, venciéndolas
con relativa facilidad, 21-17, 21-11.
Estamos tristes, pero también estamos felices por conseguir
una medalla más para Brasil, dijo Shelda.
Mientras May y Walsh ganaron sin complicarse mucho, sus compatriotas Holly
McPeak y Elaine Youngs trabajaron tres sets y ganaron el bronce con una
victoria 21-18, 15-21, 15-9 sobre las australianas Natalie Cook y Nicole
Sanderson.