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Unidos por el progreso del cantón

Sta. Tecla. En septiembre 10 familias estrenarán casa. El asentamiento será llamado Nueva Granada.

Publicada 21 de agosto 2004, El Diario de Hoy

Mejoras. Los habitantes del cantón Las Granadillas adoquinaron 1,500 metros de calle. Foto: EDH

Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

El terremoto del 13 de enero de 2001 destruyó cerca de 30 viviendas del cantón Las Granadillas, ubicado a 5 kilómetros al sur de Santa Tecla, pero no logró sucumbir la férrea voluntad de sus habitantes.

A escasos 15 días de haber sufrido el embate del sismo, los pobladores junto a su orientador espiritual, el padre Francisco Soto, párroco de la iglesia de ese lugar, decidieron crear una fábrica de bloques de cemento y un taller de estructuras metálicas.

El propósito de todos era uno solo: resolver pronto la falta de un techo seguro para las familias que habían perdido sus casas.

La instalación del taller fue producto de la gestión hecha por el Padre Soto, conocido cariñosamente como Paco, ante sus conciudadanos españoles. En agradecimiento a su gesto, la empresa fue bautizada con su nombre, Bloqui Paco.

En ella laboran 6 personas originarias del cantón y además sirve como taller escuela para los que deseen aprender el oficio.

Los trabajos por restaurar la infraestructura de ese lugar, iniciaron con el adoquinado de la plaza de la iglesia y las principales calles internas del cantón.

Luego, se reconstruyeron cerca de 100 viviendas con la ayuda de la parroquia y la municipalidad.

En el esfuerzo participó toda la comunidad sin distinción de sexo ni edad, trabajando arduamente por turnos en el levantamiento de sus casas y en la pega de cada uno de los adoquines que conforman las diferentes avenidas. Ahora transitan allí con orgullo sus hacedores y visitantes.

Actualmente, la iglesia ha facilitado el dinero para la compra de media manzana de terreno, en donde 10 familias que no tenían ni siquiera un lugar donde construir su vivienda se verán beneficiadas. El costo del proyecto asciende a 45 mil dólares e inició el 2 de junio.

Los constructores son las mismas personas que en septiembre próximo gozarán de una vivienda digna.

Las ventanas, soleras, dados, balcones y polines, entre otros, son materiales que han sido fabricados por albañiles que laboran en la empresa local Bloqui Paco.


Orgullo de habitantes es el anillo periférico

A pocos kilómetros de la ciudad de San Salvador, existe un anillo periférico, del cual las organizaciones ambientalistas no hacen ningún señalamiento.

La razón es simple. Y es que en el cantón Las Granadillas de Santa Tecla, los responsables de esa infraestructura son los mismos habitantes de la comunidad.

Con precisión idearon construir su propio “anillo periférico”, que no es más que la unión de las principales arterias que interconectan a la parroquia con la calle que conduce al cementerio, luego a la cancha de fútbol, para empalmar en forma de “U” nuevamente con la iglesia.

El proyecto es el resultado de un convenio con la municipalidad, el cual se encuentra en la segunda fase de construcción.

La comuna aporta la maquinaria para el traslado de los materiales y el soporte técnico.

A diferencia de otras obras, por cada adoquín que forme parte del anillo periférico irá la marca de las manos que lo hicieron posible: sus habitantes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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