Marlon Beltrán
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Ayer, a plena luz del día, en la 5a. Avenida Norte entre la 1a.
Calle Poniente y Calle a San Antonio del barrio San Francisco de Sonsonate,
fue asesinado el joven Rodil Antonio Herrera Chicas, de 22 años,
motorista del pick up placas P-532-449, quien trasporta pasajeros del
centro de la ciudad hacia el municipio de Izalco, según informó
la Policía Nacional Civil (PNC).
Las autoridades presumen que el asesino es un joven de 16 años
miembro de la Mara Salvatrucha.
Al parecer, Herrera fue detenido por el menor para que le cancelara tres
dólares con cincuenta centavos de tributo semanal a la pandilla
por circular dentro del barrio.
Testigos relataron que el pandillero de repente desenfundó su pistola
y le disparó a Herrera, quien quedó tendido en el interior
del automóvil, el cobrador del pick up logró escapar del
lugar con sólo una rozadura de bala en el brazo izquierdo.
No bastando con esto, el pandillero persiguió a un hermano de la
víctima que presenció el hecho, en este momento, la policía
logró detener al menor que de ser hallado culpable por el tribunal
enfrentaría el cargo por el delito de homicidio en primer grado.
Impuesto
La policía explicó que los picacheros son obligados
a cancelar en el centro de Sonsonate una cuota semanal a la Mara Salvatrucha.
Mientras que en Izalco cobran dos dólares más, esto como
condición para poder circular con el pick up y trabajar dentro
de sus barrios.
Los familiares de Herrera se mostraron indignados por el crimen y pidieron
a las autoridades se haga justicia para que la muerte del joven no quede
impune y se aplique todo el peso de la ley al supuesto asesino.
Estamos cansados de las maras, si las autroridades saben lo que
hacen, ya los tendrían que parar, dijo molesto un vecino.
Otros claman por un plan especial contra pandillas en las ciufades que
más fechorías cometen.