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Medida. Un tribunal ordenó quemar marihuana y cocaína
decomisadas en varios casos. Foto EDH
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Roberto Diaz Sambrano
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El juez de Sentencia de Ahuachapán ordenó ayer a las 12:30
del mediodía la incineración de 10,733 gramos de marihuana
y 873 gramos de cocaína, en la cancha deportiva del ex plantel
de Obras Públicas en el Llano El Espino.
La marihuana fue valorada en 12,271 dólares y la cocaína
en $192,450 sobrepasando el millón y medio de colones, según
informó un vocero de la Fiscalía.
La droga la decomisaron agentes de la Policía Nacional Civil (PNC)
del departamento en diferentes procesos contra traficantes de drogas durante
el año 2003, la mayoría de ellos han sido condenados y guardan
prisión.
Testigos
Durante el procedimiento estuvieron presentes los jueces de sentencia,
la representación fiscal y miembros del laboratorio científico
de la PNC, del Departamento Antidrogas. Además de dos testigos
quienes firmaron un acta para dar fe de la acción.
Los presentes esperaron hasta las 2:30 de la tarde en el lugar, hasta
que las llamas consumieron todo el cargamento de estupefacientes.
Fueron once expedientes los que respaldaban los decomisos hechos por los
agentes de la policía, cada uno detallaba la cantidad de sustancia
decomisada en gramos que fue corroborada antes del procedimiento.
Posteriormente, todas las personas en el lugar, policías, fiscales,
periodistas, fotógrafos y testigos fueron trasladados al Juzgado
de Sentencia para firmar un documento que confirme que la droga había
sido destruida en su totalidad.
En este departamento, muchos vecinos han pedido a policías y jueces,
incrementar las acciones contra distribuidores de estupefacientes, por
el temor de que encuentren en los jóvenes un amplio mercado.
Las autoridades desarrollan una ardua labor al respecto, pero policías
y otras autoridades coinciden en la necesidad de que los ciudadanos brinden
su apoyo a los procesos a través de la denuncia oportuna y la colaboración
con las autoridades judiciales cuando sea necesario.
No podemos hacer milagros, sin la colaboración de testigos
y afectados, la situación continúa pese a nuestro esfuerzo
y los riesgos que corremos, dijo un policía.