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La nota del día
El gran fraude de Venezuela

Se perpetró un montaje fraudulento que los incautos venezolanos aceptaron sin darse cuenta de que con eso sus posibilidades de derrocar al dictador por medios democráticos se esfumaban

Publicada 21 de agosto 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

La mayoría de señales comprueba que Chávez perpetró un masivo fraude en el referéndum realizado el domingo, con lo que la dictadura se fortalece arrojando una enorme sombra sobre el futuro de Venezuela.

Todas las encuestas a boca de urna arrojaron una ventaja de veinte puntos a favor del sí, lo que habría forzado la salida de Chávez. Pero los resultados oficiales fueron diferentes, comprobando la manipulación. En ninguna elección honesta se dan diferencias tan marcadas entre los estimados que se obtienen de las encuestas a boca de urna con el recuento oficial.

El principal instrumento del fraude fue el sistema de computadoras introducido poco tiempo antes. Se afirma que las máquinas fueron programadas para bloquear todos los votos a favor del sí cuando sobrepasaban los ciento cincuenta en cada mesa electoral. Las máquinas habían sido compradas a dos desconocidas firmas de Florida. Pero hubo otra serie de recursos adicionales para asegurar la “victoria” de Chávez, entre ellas las enumeradas por el Wall Street Journal, que detallamos a continuación:

—Muchos votantes descubrieron ese día que las urnas en las cuales estaban asignados habían sido desplazadas a decenas y centenares de kilómetros de distancia, lo que les obligaba a largas horas de viaje para poder votar.

—Pocos días antes del referéndum, el régimen incrementó el número de votantes en cerca de un millón y medio de individuos en las zonas donde Chávez tiene a sus simpatizantes;
—Los escáneres de huellas digitales que evitarían que se votara más de dos veces, se arruinaron al inicio de la votación.

El proceso se alargó de manera artificiosa, obligando a los votantes a pasarse horas enteras en fila esperando su turno. La votación continuó hasta altas horas de la noche del domingo.

Ningún representante de la oposición a Chávez estuvo presente en los recuentos; como en los peores tiempos de la dictadura martinista de El Salvador, sólo los adeptos al régimen participaron en el conteo de los votos. Una vez efectuado el recuento, el Ejército, que está bajo el mando de Chávez y sus secuaces, se incautó de las urnas.Ya le copiarán sus métodos

El lunes siguiente y contra lo que es costumbre en todo país democrático, Venezuela amaneció silenciosa, con la gente metida en sus casas. Pese a la supuesta victoria del chavismo, nadie salió a celebrar ni hubo marchas en apoyo del “triunfante candidato”. Desde el domingo los venezolanos se dieron cuenta de que su causa estaba perdida y perdida su patria.

Pese a lo anterior, que habría sido rechazado por la comunidad internacional en cualquier otro país, el lunes muy temprano “Jimmy” Carter y César Gaviria corrieron sonrientes a felicitar a Chávez por “su triunfo”. Ambos nefastos personajes anunciaron que “de producirse pruebas” estaban dispuestos a revisar su postura, lo que es un sarcasmo considerando que Chávez no va a permitir que se examine el sistema de computadoras, revisen resultados o haya acceso a las urnas.

Literalmente se perpetró un montaje fraudulento que los incautos venezolanos aceptaron sin darse cuenta de que con eso sus posibilidades de derrocar al dictador por medios democráticos se esfumaban. Es también obvio que en adelante, no sólo Chávez va a ganar toda “elección”, sino que los países bajo regímenes de izquierda adoptarán iguales métodos para perpetuarse en el poder.


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