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Encuentro. Wilfredo y Víctor Cruz, progenitor y abuelo
de los niños, se reunieron en el Bloom.
Foto: EDH/Nelson Dueñas
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Margarita Sánchez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La última vez que vio a sus tres hijos fue hace cinco años.
Wilfredo Martínez emigró hacia los Estados Unidos, como
cientos de salvadoreños, en busca del sueño americano.
Hoy regresa y se encuentra con la pesadilla de haber perdido a dos de
ellos y de hallar al único sobreviviente atado a un respirador
artificial. Todos ellos fueron víctimas del grave accidente de
bus ocurrido el sábado en San Miguel.
Nunca pensé que viniera y encontrara a mis hijos muertos,
dijo desconsolado, visiblemente cansado por el viaje, el padre de los
menores.
Ambos progenitores residen en los Estados Unidos, pero sólo el
papá de los pequeños pudo viajar al país, gracias
a un permiso temporal. La madre se quedó en Virginia.
Tan pronto arribó al aeropuerto, don Wilfredo se desplazó
hasta el hospital Bloom para ver al único pequeño que le
queda con vida y que está gravemente herido en la Unidad de Cuidados
Intensivos (UCI).
En diciembre pensaba llevármelos, pero alguien me los arrebató
antes, dijo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
En sus manos tenía los pasaportes de los pequeños que quería
enviar al país del norte para empezar una nueva vida.
Después de visitar a Wilfredo en la unidad médica y presentar
la información de los pequeños, siguió con su viaje,
hacia Guatajiagua, para ver al resto de la familia.
En su pueblo verá por primera vez a su hijo fallecido, Óscar
Samuel. También visitará la tumba de su otra hija, Alba
Yanet Martínez, de ocho años.
La niña murió en el lugar del accidente y fue enterrada
el pasado domingo.
Su hermano, quien fue identificado después de varios intentos,
Oscar Samuel Martínez, se aferró un poco más a la
vida.
Perdió la batalla
Oscar luchó con todas sus energías. Sobrevivió a
dos paros cardíacos, resistió una operación en el
cráneo, pero sus fuerzas le abandonaron el lunes, cuando el reloj
marcaba las 11 de la noche.
Casi tres horas después, su cuerpo, todavía con evidencias
de la severidad de los golpes provocados en el accidente, caía
en manos de su tío, Leonel Cruz, quien le colocó en un ataúd
donado, para ser trasladado a su lugar de origen, en Guatajiagua, Morazán.
Como el padre, este familiar también recorrió un gran trayecto
para llegar al hospital. Viajó desde Olancho, Honduras, y llegó
el domingo al centro médico. Cruz y el padre eran los únicos
familiares de los pequeños en el nosocomio.
En Guatajiagua, un municipio de luto por la tragedia, les esperaban otros
parientes para la vela del niño.
Hoy se le dará el último adiós y su cuerpo será
sepultado muy cerca de la tumba de su hermana y su abuela materna, quien
también pereció en el siniestro.
Luego del sepelio, el padre regresará el Hospital Bloom para cuidar
al único hijo que le queda con vida.
No me iré hasta que se recupere, si Dios así lo permite,
explicó Martínez.
Con la fe puesta en el Creador, don Wilfredo sólo piensa en que
mejore la salud del niño. Eran buenos cristianos... me cantaban
alabanzas por teléfono cuando hablábamos... hoy las cantarán
desde el cielo.
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Hermanos
Sólo uno de los Martínez sobrevivió a la tragedia
del bus.
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Óscar Samuel
MartÍnez
Edad: 5 años
Estado: su corazón dejó de latir el lunes. Le habían
diagnosticado muerte cerebral.
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Wilfredo Martínez
Edad: 7 años
Estado actual:
está delicado en la UCI del Hospital Benjamín Bloom.
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Alba janeth Martínez
Edad: 8 años
Estado actual:
la menor falleció
el sábado en el lugar del accidente.
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Siguen seis heridos en San Miguel
El Hospital San Juan de Dios de San Miguel, principal centro de referencia
de la zona, fue el lugar al que se trasladaron 25 de los heridos del accidente
de bus. Seis de ellos aún permanecen ingresados.
Los lesionados presentan diversos tipos de fracturas en las extremidades
superiores e inferiores, muchas de ellas a la altura de la tibia y el
peroné.
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Atención de emergencia.
Foto: EDH
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No obstante se trata de contusiones y roturas leves y moderadas, que
sólo requieren de tiempo de recuperación y operaciones.
El director del nosocomio, Dr. Rigoberto Durán, dijo que actualmente
quedan seis pacientes en el centro.
Ahora tenemos dos hombres, dos mujeres e igual número de
niños ingresados por el accidente en el hospital, detalló
el director del centro regional.
En días pasados, algunos de los pacientes recibieron el alta antes
de tiempo para asistir a los sepelios de los familiares, según
informaron fuentes del Ministerio de Salud.
Después del suceso, los cuerpos de socorro y el personal de Salud
Pública trasladaron a más de una veintena de heridos del
hospital de Ciudad Barrios, en San Miguel.
Los más graves, nueve en concreto, fueron trasladados en helicóptero
a los hospitales especializados de San Salvador.
Uno de los niños pereció el lunes; los otros siguen ingresados,
algunos de ellos en estado grave.