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El dueño del bus reconoce que iba con otras placas

El autobús que se precipitó al barranco el pasado sábado y causó la muerte a 41 personas tenía las placas de otra unidad de transporte.

Publicada 18 de agosto 2004, El Diario de Hoy

Llantas estaban en mal estado
Si bien el dueño dela unidad aduce que el vehículo recibía el mantenimiento o
portuno, en la foto se aprecia que las llantas están desgastadas, casi sin dibujo. Ésta es
una de las razones que indica la PNC
como causante del siniestro. Foto: EDH/Felipe Ayala

Miguel Ventura
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Ambas eran propiedad de Juan Tránsito Ayala Castro, quien indicó que este tipo de prácticas es bastante común entre los empresarios del sector.

“Sé que está prohibido (cambio de placas), pero lo más que me pueden hacer es imponer una esquela”, espetó el dueño.

El empresario justifica la acción en el hecho de que tiene dos permisos de operación en las rutas Guatajiagua-San Miguel y San Antonio del Mosco-San Miguel. Al parecer, el bus de la primera ruta (del accidente) era demasiado bajo, optó por pasarlo a la otra.

“Por eso aparece con otra placa y con mayor antigüedad de la que realmente tiene”, expresó Ayala Castro.

Agregó que el vehículo siniestrado lo adquirió “totalmente nuevo” en 1995 y que le dio el mantenimiento adecuado como el cambio de las fricciones cada tres meses, como indican los manuales de operación.

Esta aseveración contrasta con el informe de Tránsito de la PNC, donde se mencionan los desperfectos mecánicos y las llantas lisas, como posibles causantes del siniestro.

Ayala se escudó en el exceso de velocidad del motorista y el exceso de ocupantes, más de 20 de los permitidos, como factores clave del percance. Ambos también están reflejados en el estudio de la PNC.

“Tengo entendido que el motorista no conocía esa calle al momento del percance”, detalló en referencia a ese tramo de calle con dos curvas de 180 grados y próximas entre sí , además de la falta de señalización de la vía migueleña.

En su opinión, el motorista, uno de los fallecidos en el accidente, era dado a circular a excesiva velocidad y recordó que hace apenas dos meses le impusieron una esquela por esta razón. Ayala se desligó de cualquier responsabilidad en la tragedia.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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