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Llantas estaban en mal estado
Si bien el dueño dela unidad aduce que el vehículo
recibía el mantenimiento o
portuno, en la foto se aprecia que las llantas están desgastadas,
casi sin dibujo. Ésta es
una de las razones que indica la PNC
como causante del siniestro. Foto: EDH/Felipe
Ayala
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Miguel Ventura
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Ambas eran propiedad de Juan Tránsito Ayala Castro, quien indicó
que este tipo de prácticas es bastante común entre los empresarios
del sector.
Sé que está prohibido (cambio de placas), pero lo
más que me pueden hacer es imponer una esquela, espetó
el dueño.
El empresario justifica la acción en el hecho de que tiene dos
permisos de operación en las rutas Guatajiagua-San Miguel y San
Antonio del Mosco-San Miguel. Al parecer, el bus de la primera ruta (del
accidente) era demasiado bajo, optó por pasarlo a la otra.
Por eso aparece con otra placa y con mayor antigüedad de la
que realmente tiene, expresó Ayala Castro.
Agregó que el vehículo siniestrado lo adquirió totalmente
nuevo en 1995 y que le dio el mantenimiento adecuado como el cambio
de las fricciones cada tres meses, como indican los manuales de operación.
Esta aseveración contrasta con el informe de Tránsito de
la PNC, donde se mencionan los desperfectos mecánicos y las llantas
lisas, como posibles causantes del siniestro.
Ayala se escudó en el exceso de velocidad del motorista y el exceso
de ocupantes, más de 20 de los permitidos, como factores clave
del percance. Ambos también están reflejados en el estudio
de la PNC.
Tengo entendido que el motorista no conocía esa calle al
momento del percance, detalló en referencia a ese tramo de
calle con dos curvas de 180 grados y próximas entre sí ,
además de la falta de señalización de la vía
migueleña.
En su opinión, el motorista, uno de los fallecidos en el accidente,
era dado a circular a excesiva velocidad y recordó que hace apenas
dos meses le impusieron una esquela por esta razón. Ayala se desligó
de cualquier responsabilidad en la tragedia.