Luis Mario Rodríguez
R.*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
(Tercera parte)
ARENA y el FMLN deben continuar evolucionado para consolidar las transformaciones
políticas, sociales y económicas que necesita el país.
Buscando el significado de los conceptos de izquierda y derecha, en el
marco de la ciencia política, encuentro cómo autores importantes
de la talla de Torcuato di Tella definen los citados conceptos en los
siguientes términos: Derecha. (v. Conservadurismo).
Izquierda. (v. Socialismo; Marxismo; Revolución).
La polémica de semejantes referencias de Di Tella nos lleva a conceptos
que en una matriz comparativa reflejarían las dos caras de una
moneda.
Al referirse al conservadurismo, este pensador afirma que en realidad
no es una ideología que contenga conceptos claros y absolutos,
sino que se define por la negativa al cambio en lo económico y
social, con criterios eminentemente pragmáticos.... Y agrega:
por ello el conservadurismo es vinculado a los sectores dominantes
o privilegiados, aunque no es patrimonio exclusivo de éstos....
Si nos vamos al otro extremo y buscamos por ejemplo el concepto de Di
Tella sobre socialismo, encontramos los siguientes comentarios: A
partir de los cambios del orden mundial provocados por la Segunda Guerra,
la experiencia aislada del socialismo soviético se expandió
a un conjunto de países que implementaron profundas transformaciones
económicas, políticas e ideológicas: estatización
de los medios de producción, nacionalización del comercio
interior y exterior, colectivización de la agricultura, en algunos
casos variantes autogestionarias, cambios de los sistemas políticos,
etc..
Cambio versus statu quo, nada más cercano a la realidad
de ARENA y del FMLN. El uno, pregonando por mantener invariable el sistema
económico actual (aunque reconociendo de una forma moderada que
es necesario realizar ajustes); el otro, pregonando, en cuanto
evento electoral en el que ha participado, que es hora del cambio
: ...surgirá del seno de la sociedad un modelo socialista
adecuado a las condiciones históricas de El Salvador (documento
del FMLN).
Refuerzo mi afirmación citando a Sartori: Conforme al criterio
económico, izquierda señala control por el Estado (el que
termina con una economía colectivizada), y derecha un sistema de
mercado basado en la propiedad privada. Conforme al criterio socioeconómico,
izquierda favorece y derecha obstaculiza las políticas de asistencia
social y de nivelación.... Sartori agrega: En el decenio
de 1950, solía equipararse a la izquierda con el cambio y el movimiento,
mientras que derecha indicaba una orientación hacia el statu quo.
Si algo nos dejó la reciente campaña electoral para las
presidenciales del 21 de marzo, fue la realidad que aún persiste,
en materia ideológica en los dos partidos políticos en comento:
Comunismo vs liberalismo. Esa falta de transformaciones impide el desarrollo
de un país que, hoy por hoy, se encuentra atrapado entre dos visiones
distintas.
Pero no todo es crisis: hay indicios en ARENA que nos permiten concluir
que se están reconociendo los errores y deficiencias del sistema
actual, cuya incidencia, sobre todo, ha sido la falta de política
social para las clases más pobres. Hay enormes avances respecto
de la época del conflicto armado, pero obviamente eso no debe ser
consuelo con relación a los problemas que enfrenta la mayoría
de los salvadoreños.
Asimismo hemos visto en este partido, por primera vez, la celebración
de elecciones primarias. Éstas han evitado la tradición
del dedazo y permitieron la elección de un candidato
surgido desde las bases.
Aunado a lo anterior, estamos frente al inicio de un nuevo quinquenio,
donde el Presidente Elías Antonio Saca ha hecho eco de la necesidad
de concertar, de abrir los espacios de diálogo, acciones que no
fueron precisamente la prioridad del gobierno saliente. Esa es una buena
señal que deberá traducirse en verdaderas actitudes de apertura
hacia la sociedad civil.
Por el lado del FMLN, las señales de un posible cambio tampoco
han faltado. A pesar del error de este instituto político de llevar
como candidato en las pasadas presidenciales a su líder histórico,
Schafik Handal, presa fácil de ataques por los sectores más
conservadores de la derecha, hemos acudido a una rebelión
producto o no del fracaso electoral, al interior del partido de izquierda.
Ésta ya se venía anunciando desde las primarias entre el
alcalde Oscar Ortiz y el diputado Handal. Los constantes gritos de cambio
y renovación por parte de los moderados del FMLN nos hacen tener
la esperanza que podemos avanzar hacia la construcción de una izquierda
moderada, al estilo de la socialdemocracia española o chilena,
que nos permita, cuando así lo decidan los salvadoreños,
probar la alternancia en el poder.
Por hoy lo que nos queda es esperar que la derecha, con el Presidente
Saca al frente, pueda lograr consolidar las transformaciones que el modelo
necesita, reivindicando para sí y su partido, logros sociales importantes
en los próximos cinco años; y la creación de una
izquierda que constituya una oposición leal donde si
bien las críticas deben estar presentes, se sumen a éstos
los consensos y los acuerdos sobre medidas que convengan al país,
aunque las iniciativas sean gubernamentales.
*Secretario para Asuntos Legislativos y Jurídicos de la Presidencia
de la República.