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Machismo y violencia, de la mano

Abuso de poder. El hombre está detrás del 91% de los casos de maltrato en el país.

Publicada 13 de agosto 2004, El Diario de Hoy

Una noche en vela por una plaza en el Externado San José

Cerca de 200 personas pasaron la noche del miércoles en las inmediaciones del Colegio Externado San José, en la 25o. Avenida Norte, a la par del Hospital Profamilia, para obtener una solicitud de admisión.

El primer padre de familia llegó al centro educativo a las 8:00 a.m. del miércoles y esperó 21 horas hasta que les entregaron el documento, ayer por la mañana.

En un campo pagado, el colegio dio a conocer las vacantes en los distintos grados.

El Diario de Hoy
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La relación entre la violencia intrafamiliar, como un problema de derechos humanos y salud pública, y la construcción de la masculinidad, fue analizado durante el Seminario de discusión sobre violencia, realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Según el psicólogo Jorge Corsi, quien trabaja en la facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, en Argentina, la construcción de la identidad masculina, en la cultura latinoamericana, representa un factor de riesgo en la perpetuación de la violencia intrafamiliar.

Para el profesional, el abuso de poder que ejerce el hombre pone en peligro la seguridad de las mujeres, por la situación de dominación-subordinación que imparte dentro de la relación de pareja.

Esto lo intuye Corsi por la relación existente entre la violencia y “la construcción de los géneros”. Se basa en que más del 90 por ciento de los crímenes alrededor del mundo son cometidos por personas del sexo masculino.

Por ello, la violencia intrafamiliar es entendida como algo que emerge de las relaciones de poder dentro del mismo círculo familiar, el cual se centra en la población más vulnerable, como lo son los niños, mujeres y adultos mayores.

Además, el “varón” ejerce un dominio sobre su víctima con técnicas de manipulación emocional, con el objetivo de establecer un desequilibrio de poder en la relación interpersonal.

El especialista explicó que el control sobre otra persona es la forma exitosa del ejercicio del poder, pero muchas veces viene disfrazada de justificaciones tales como educar, disciplinar o poner límites a la otra persona.

En El Salvador, en el 91 por ciento de los casos de abuso intrafamiliar, las víctimas son mujeres.

En cuanto al agresor, en la mayoría de los casos, el acusado es el cónyuge o compañero de vida.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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