Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
O tal vez fue el viento arrebatado de un olvido. Vio
el ángel desde lejos la ventana en la almena de aquel oscuro castillo.
Y vio a Luna llorar en el tragaluz de piedra. Como lloraban los seres
perdidos de aquella tormentosa prisión.
Entonces voló hasta ella y preguntó: ¿Por qué
lloras Diana del amanecer, Planeta de fulgores, Astro de lejanía,
Satélite de la inmensa noche, Espejo de mi ilusión, Vidrio
de la mirada, Cristal enamorado? ¿Por qué llueve en tus
ojos que copian el color de los montes y la luz de la Aurora? Dime, por
qué lloras, si no he visto belleza y hermosura que te iguale criatura
del dulce delirio. Es porque muero lloro, como se llora al
nacer..., le respondió la joven. Así muere una esperanza.
Soy el ángel que un día vendió sus alas al amor.
Y cuando perdí el amor, me quedé sin volar. Un hombre triste
lloraba en su prisión. Y yo entré por la ventana en la luz
de la aurora. Le dije por qué lloras, y me pidió el amor.
Yo se lo di porque me enamoré de sus ojos.
Le pregunté su tristeza, y me dijo su nombre. Ah, también
Tristeza era su nombre... Le dije por qué sueñas, y me pidió
las alas. Yo se las di un instante para que pudiera volar. Me dijo ya
regreso y traeré tus alas. Me dijo no te enfades te traeré
una estrella. Ya nunca regresó el ladrón de sueños,
que me robó mi vuelo. Perdonarle debes, criatura desdichada.
Yo conozco la historia del ladrón.
(pintorbalaguer@hotmail.com)
Día a Día
Consumidores
s necesario siempre que operen grupos que defiendan los
intereses de los consumidores, que persigan el fraude, que eliminen regulaciones
nocivas y encarecedoras, que promuevan leyes a favor de mejor competencia.
Pero esto no se consigue con ONG que buscan cambiar el sistema económico
y establecer nuevas dictaduras.
En especial, se perjudica gravemente a los consumidores, y al público,
al propalar medias verdades o acusaciones falsas, como esa de que el
mercado interno se ha estrechado o que los pobres son cada
vez más pobres, típicas tesis comunistas.