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Merlos rompió el hielo

Ricardo Merlos ya vio acción en Atenas, en la ronda clasificatoria, donde los grandes protagonistas fueron los atletas de corea del sur.

Publicada 13 de agosto 2004, El Diario de Hoy

El primer salvadoreño. El arquero nacional inició ayer su participación en los Olímpicos. Quedó 51,d e 64. Foto: EDH

Claudio Martínez/Agencias
El Diario de Hoy

deportes@elsalvador.com

Aunque sólo se trataba de una ronda clasificatoria, simplemente para armar el cuadro, Ricardo Merlos fue el primer salvadoreño en ver acción en Atenas.

En la Base Aérea de Dekelia, en la misma Villa Olímpica, se realizó una ronda con 72 flechas para determinar los cabezas de serie.

Merlos, que arrancó bien pero que decayó sobre el final, finalizó en el puesto 51 entre 64, con un total de 630 puntos.

A raíz de ese resultado tendrá que enfrentar al holandés Wietse Van Alten, que fue 14 con 661 unidades, el próximo lunes 16.

El adversario del salvadoreño tiene 26 años y ya ha participado en Sydney 2000, por lo que es claro favorito.

Pero nunca se sabe, se suponía que el italiano Marco Galiazzo iba a quedar arriba, pero terminó siendo el coreano Dong Jun Im, que además batió el récord mundial al conseguir 687 puntos.

Récords asiáticos

Por su parte, Corea del Sur estableció ayer los primeros tres récords mundiales en los Juegos Olímpicos de Atenas, al disputarse las pruebas de clasificación de las competencias de tiro con arco.

En la prueba por equipos, las surcoreanas lograron 2,030 puntos y superaron así por 36 unidades su propia plusmarca, establecida hace cuatro años.

El segundo récord llegó de la mano de Sung Hyung Park, en las individuales femeninas, con 682 puntos, tres por encima de la anterior plusmarca.

El dengue llegó a los Juegos Olímpicos

Confirmado. El dengue llegó a Atenas. En estos días probablemente sea noticia en los periódicos locales, pero por ahora no lo saben... La tiradora Patricia Rivas no se ha sentido bien desde que llegó a Grecia, y eso es un problema porque justamente ella es la primera que tiene que participar: nada menos que mañana sábado.

“Me sentí mal durante el viaje, que para nosotros duró dos días. Tuvimos que dormir en Madrid. Yo creo que lo que tengo es dengue, porque todo el tiempo me siento con alta temperatura, entre 38 y 39 grados”, contó Pati tras hablar por teléfono con su padre Juan, secretario técnico del INDES.

Para olvidarse del dengue, estuvo en la zona internacional de la Villa, donde recorrió las tiendas de ropa y también las de discos.


Zorba

O.J.Simpson y las cervezas
 
Hay muchas variantes para llegar desde el centro de Atenas hacia la Villa Olímpica, pero se supone que la más rápida es el taxi.

Lo sería en cualquier otra ciudad del mundo, pero no lo es en Atenas. Desesperado por llegar a tiempo para el izamiento de la bandera y frustrado porque los buses no pasaban por el lugar donde las guías en griego decían que deberían pasar, recurrí a esos carros amarillos que siempre lo sacan a uno del apuro. A la hora pico no es fácil encontrar un taxi disponible. Después de varios minutos, divisé uno parqueado libre a unos cincuenta metros y corrí a su alcance.

“Estoy con gente”, dijo el conductor. Pero salvo el hombre invisible, no había otras personas en el interior del carro. Cuando me retiraba resignado, veo dos personas que salen de un supermercado cargados de “six packs” de cerveza y que suben al automóvil. Al observar que portaban credencial de atletas, me animé a preguntarles si iban a la Villa. Me dijeron que sí, y que si iba para allá me darían un aventón.

Eran Chris Begg y Bob Ducey, dos canadienses del equipo de béisbol que llevaban una dotación de cerveza como si fueran a quedarse hasta el 2008. En una mano tenían las Amstel y en la otra las Heineken, para no aburrirse.

El primero, con más pinta de surfista que beisbolista, juega en las ligas menores de Toronto. El otro, más moreno y con cierto parecido físico a O.J. Simpson, perteneció a las Grandes Ligas, donde jugó en Seattle y California, además de cuatro años en Japón.

Lo cierto es que junto a ellos en el taxi sufrimos del caótico tránsito como pocos. Es que la organización de los Juegos decidió crear un carril olímpico, donde sólo pueden circular los buses y autos oficiales, que van sin trabas y a la velocidad de la luz. Pero a los pobres atenienses, esos que no tienen nada que ver con los Juegos, les quitaron un carril, ganaron trabazones y están por perder la paciencia dentro de muy poco.

Para peor, al llegar a la Villa, el personal de seguridad no dejaba ingresar a los canadienses con la cerveza. O.J. Simpson no les hizo caso y mientras pasaba se dio vuelta y les gritó:  “Nos prohibieron usar esteroides, pero la cerveza todavía está permitida”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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