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Asesinado. Vecinos llevan el cuerpo de Wilber Hernández,
de dos años, cerca de su vivienda en Soyapango.
Foto: EDH/Oscar Payés
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Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Un niño de dos años de edad, identificado como Wilber
Hernández, fue asesinado ayer por la tarde de múltiples
golpes que recibió presuntamente de su padrastro.
Según el jefe policial de Soyapango, comisionado Nelson Escalante,
el principal sospechoso es Edwin Gustavo García, de 24 años,
apodado Pingüino, quien es miembro de la Mara Salvatrucha.
Escalante dijo que sobre el infanticidio hay dos hipótesis, según
las indagaciones hechas ayer mismo en el lugar donde fue abandonado el
cadáver, una champa de lámina situada en el número
21 del final de la Calle Principal de la colonia Montecarmelo I, en Soyapango.
La primera es que el niño pudo morir a consecuencia de varios golpes
que miembros de la Mara 18 le habrían asestado, tras un ataque
dirigido al padrastro.
Sobre lo anterior, Victoria Murcia sostuvo que como a eso de las 2:00
p.m., el Pingüino se introdujo a su casa. Gritaba que
le ayudaran con el niño porque varios chavalas (mareros
de la 18) le habían atacado y habían golpeado al niño.
Otras mujeres que se encontraban en la casa quisieron auxiliar al niño
frotándole con alcohol y dándole masajes, pero vieron que
ya tenía los dedos morados y con la piel pálida.
Al intentar frotarle se percataron de que tenía moretones en los
costados y en las rodillas. El niño ya no respiraba, ya venía
muerto, aseguró Murcia. García, dicen, se echó
a llorar por varios minutos sobre el cadáver de su hijastro.
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Edwin Gustavo García
es el presunto autor del
infanticidio de su hijastro.
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No regresó
La dueña de la casa optó por llamar al sistema 911. Ahí
le dijeron que el padre del menor tenía que permanecer en el lugar.
Pero el Pingüino les dijo que no podía esperar;
les pidió una cora para llamar a su madre, pero ya
no regresó.
La otra posibilidad es que el Pingüino haya asesinado
al niño. Esto se desprende, según Escalante, tras la desaparición
del sujeto.
La víctima era hijo de María Hortensia Hernández,
de 22 años, quien desde hacía aproximadamente un año
se había acompañado con García y estaba embarazada,
próxima a dar a luz. Tras recibir la funesta noticia, los dolores
de parto le apuraron y ayer a las 5:15 p.m. dio a luz un varón.
En el hospital Molina Martínez, de Soyapango, dijeron que la mujer
estaba bien de salud y que no presentaba signos de violencia.
Según un hermano del sospechoso, entre éste, el niño
asesinado y su madre, parecía haber armonía y nunca supo
de maltratos.
Una vecina también aseguró que al parecer la pareja no tenía
problemas. Yo los veía tranquilos cuando iban a jalar agua,
sostuvo la mujer que declinó ser identificada.
El sospechoso, según la policía, sólo ha sido detenido
una vez por asociaciones ilícitas. Esto ocurrió el 16 de
julio anterior.
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Despliegue. Policías se disponen a localizar al Pingüino.
Foto: EDH/Oscar Payés
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Operativo de búsqueda del sospechoso aún no da resultados
positivos
Habitantes de la colonia Montecarmelo I, al sur de Soyapango, se mostraron
indignados tras enterarse del asesinato del niño.
El despliegue policial en el sector hizo que muchos se acercaran a indagar
sobre la tragedia.
Al filo de las cuatro de la tarde, medio centenar de policías dispersos
en pequeñas patrullas iniciaron la búsqueda de Edwin Gustavo
García. Al cierre de esta nota no le habían localizado.
El comisionado Escalante aseguró que la búsqueda la habían
extendido a colonias donde es conocido que opera la mara Salvatrucha,
entre éstas Las Margaritas.
Escalante también dijo que no tenía información de
que en el sector se hubiese perpetrado alguna riña entre pandilleros.
Vecinos del sitio donde fue abandonado el cadáver, dijeron que
desde hacía una semana que el Pingüino (sólo
así lo conocían) había estado llevando al niño
a la colonia, donde él acostumbraba reunirse con otros hombres
para embriagarse.
El Pingüino les decía que la madre estaba en el
último mes de embarazo y que lo sonsacaba para que no la molestara.