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| Refugio. Varias personas intentan poner a salvo
a un herido durante los enfrentamientos. Foto
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El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El Ejército de EE.UU. ha realizado un llamamiento
para que los civiles iraquíes evacuen Nayaf lo antes posible, y
ha exigido a las milicias chiitas que abandonen la ciudad, que sufre duros
combates en sus calles por sexto día consecutivo.
Varios humvees americanos circularon ayer por la ciudad para
reclamar a la población, mediante megáfonos, que abandonase
sin tardanza la zona de combates entre los milicianos del dirigente chií
radical Moqtada al-Sadr y los policías iraquíes apoyados
por el Ejército estadounidense.
Esta es la primera vez que el Ejército americano pide a la población
civil que salga de la zona, según afirmaron los habitantes, que
temen que esta maniobra sea el preludio de una ofensiva estadounidense.
Mientras, los enfrentamientos siguen sacudiendo la ciudad santa. Aviones
de guerra de Estados Unidos sobrevuelan la ciudad mientras columnas de
humo se elevan cerca del cementerio, un refugio para los combatientes
del Ejército Mehdi de Moqtada al-Sadr que han estado combatiendo
contra los marines americanos durante seis días consecutivos.
La ciudad de Nayaf se ha convertido en uno de los focos de violencia más
activos de Iraq, tal es así que las fuerzas polacas han entregado
a las tropas estadounidenses el control de la propia provincia de Nayaf,
junto con la de Qadisiya, según anunció la división
multinacional dirigida por Polonia en un comunicado.
Esta decisión fue tomada tras una orden del general estadounidense
George Casey, máximo responsable de las fuerzas en Iraq, ya que
el mandato de las fuerzas polacas en Iraq prevé sólo operaciones
de estabilización y defensa, no operaciones de ataque.
En Nayaf, ciudad santa del centro de Iraq, los combates han causado ya
360 muertos en las filas de los milicianos chiitas y el fallecimiento
de cuatro soldados estadounidenses, según el Ejército estadounidense
en Bagdad.
Ataques en Bagdad
- Por otra parte, continuaron los ataques de militantes sunís,
secta rival de los chiitas, en otras partes de Iraq.
- Una bomba colocada a un costado de la carretera detonó en una
calle del centro de Bagdad al pasar un vehículo militar estadounidense,
hiriendo levemente a dos soldados, dijo el ejército.
- El lunes, un atacante suicida hizo detonar un automóvil cargado
de explosivos contra una caravana donde viajaba el vicegobernador. Éste
salió ileso, pero seis personas murieron.