El Diario de Hoy
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La señora rectora de la UES enumeró, en
una reciente entrevista, la cura de las iniquidades que se
sufren en esta tierra. Entre sus propuestas también está
la de crear una mesa de discusión sobre lo que los salvadoreños
quieren que se haga en política exterior, incluido el no
envío de tropas a Iraq para satisfacer las exigencias del partido
comunista. Se debe aclarar que fijar y dirigir la política exterior
de un país es una facultad que la Constitución le otorga
al Ejecutivo. No es incumbencia ni de los otros dos poderes del Estado,
ni de mesas de discusión.
A la izquierda le encantan las mesas de discusión,
las que no existen al interior de la UES y son inadmisibles dentro del
FMLN. Es decir, recetan medicamentos a otros, que ellos no se tragan.
Y uno de los remedios que siempre proponen son precisamente las discusiones
abiertas, los foros, los referendos, las asambleas multipartidistas, etc.
Pero cuando tienen la sartén por el mango, toda esa apertura y
espíritu de diálogo se esfuma, como ahora con
la disputa a muerte de schafiquistas y non schafiquistas.
Sigamos con la cura a las desgracias. La rectora considera que las
desigualdades han crecido en los últimos años. Lo
que dice es su muy personal opinión, pues eso contraviene no sólo
las cifras internas y externas, sino lo que cualquiera puede ver con sus
ojos. Decir que estamos peor que hace diez años, o hace cincuenta,
es o comulgar con ruedas de molino, o creer que se puede seguir engañando
a la gente.
La señora rectora pide:
reorientar el modelo de desarrollo
rescatar el sector agropecuario
incrementar el gasto en salud y educación
desarrollar el área marina
buscar alternativas al tratado de libre comercio.
La señora rectora afirma que hasta la fecha se ha dado prioridad
a lo económico, por encima de todo, de la educación, de
la salud y de otras demandas legítimas de la población.
La interrogante que deja es, ¿dónde hay otros modelos
de desarrollo distintos al capitalismo y que sean exitosos? Además,
¿cómo se van a pagar mejoras en educación, en salud,
en otras necesidades si no hay un fundamento económico firme? ¿Sabe
acaso la señora rectora que las penurias que sufre la población
son derivadas de la guerra enloquecida del comunismo y de las reformas
del régimen de Duarte?
Anclados en viejas supersticiones
En el caso concreto del rescate del sector agropecuario, mientras
no se revierta la reforma agraria es muy poco lo que se puede
hacer para salir del crónico estancamiento de la agricultura. Todo
el sector reformado está en bancarrota; lo que impide
resucitar la campiña son las posturas irreductibles de la izquierda.
Cualquiera de nosotros puede hacer un listado de peticiones a Santa Claus:
mejor salud, calles limpias, campos verdes, niños sanos, viviendas
dignas y un mundo en paz. Lo triste es que no hay propuestas que sean
lógicas, aplicables y probadas. Si se quieren alternativas al TLC,
digan cuáles son y qué mercados promisorios habrá
distintos al mayor mercado del mundo, los Estados Unidos.
Las declaraciones son sintomáticas del problema que pasa el mayor
centro universitario del país: siguen anclados en una ideología
que se derrumbó con el Muro de Berlín. Están muertos
y no se dan cuenta.