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La nota del día
Creyendo firmemente en pajaritos preñados

Siguen anclados en una ideología que se derrumbó con el Muro de Berlín. Están muertos y no se dan cuenta

Publicada 11 de agosto 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

La señora rectora de la UES enumeró, en una reciente entrevista, la cura de “las iniquidades” que se sufren en esta tierra. Entre sus propuestas también está la de “crear una mesa de discusión sobre lo que los salvadoreños quieren que se haga en política exterior”, incluido el no envío de tropas a Iraq para satisfacer las exigencias del partido comunista. Se debe aclarar que fijar y dirigir la política exterior de un país es una facultad que la Constitución le otorga al Ejecutivo. No es incumbencia ni de los otros dos poderes del Estado, ni de “mesas de discusión”.

A la izquierda le encantan las “mesas de discusión”, las que no existen al interior de la UES y son inadmisibles dentro del FMLN. Es decir, recetan medicamentos a otros, que ellos no se tragan. Y uno de los remedios que siempre proponen son precisamente las discusiones abiertas, los foros, los referendos, las asambleas multipartidistas, etc. Pero cuando tienen la sartén por el mango, toda esa apertura y espíritu de “diálogo” se esfuma, como ahora con la disputa a muerte de schafiquistas y non schafiquistas.

Sigamos con la cura a las desgracias. La rectora considera que “las desigualdades han crecido en los últimos años”. Lo que dice es su muy personal opinión, pues eso contraviene no sólo las cifras internas y externas, sino lo que cualquiera puede ver con sus ojos. Decir que estamos peor que hace diez años, o hace cincuenta, es o comulgar con ruedas de molino, o creer que se puede seguir engañando a la gente.

La señora rectora pide:
—“reorientar el modelo de desarrollo
—rescatar el sector agropecuario
—incrementar el gasto en salud y educación
—desarrollar el área marina
—buscar alternativas al tratado de libre comercio”.

La señora rectora afirma que hasta la fecha “se ha dado prioridad a lo económico, por encima de todo, de la educación, de la salud y de otras demandas legítimas de la población”.

La interrogante que deja es, ¿dónde hay “otros modelos” de desarrollo distintos al capitalismo y que sean exitosos? Además, ¿cómo se van a pagar mejoras en educación, en salud, en otras necesidades si no hay un fundamento económico firme? ¿Sabe acaso la señora rectora que las penurias que sufre la población son derivadas de la guerra enloquecida del comunismo y de las reformas del régimen de Duarte?

Anclados en viejas supersticiones
 
En el caso concreto del “rescate del sector agropecuario”, mientras no se revierta la “reforma agraria” es muy poco lo que se puede hacer para salir del crónico estancamiento de la agricultura. Todo el “sector reformado” está en bancarrota; lo que impide resucitar la campiña son las posturas irreductibles de la izquierda.

Cualquiera de nosotros puede hacer un listado de peticiones a Santa Claus: mejor salud, calles limpias, campos verdes, niños sanos, viviendas dignas y un mundo en paz. Lo triste es que no hay propuestas que sean lógicas, aplicables y probadas. Si se quieren alternativas al TLC, digan cuáles son y qué mercados promisorios habrá distintos al mayor mercado del mundo, los Estados Unidos.

Las declaraciones son sintomáticas del problema que pasa el mayor centro universitario del país: siguen anclados en una ideología que se derrumbó con el Muro de Berlín. Están muertos y no se dan cuenta.

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