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| Listos. El último entreno del Real Madrid
fue suave. Foto AP |
DPA
El Diario de Hoy
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Esa es la principal preocupación
y también el primordial trabajo del entrenador José Antonio
Camacho, quien deberá enfrentar un partido al que nadie quería
llegar.
La debilidad a priori del rival hace que Camacho esté buscando
la forma de motivar a los suyos y de hacerles ver la tremenda importancia
de una eliminatoria que les tiene que llevar a la fase final de la Liga
de Campeones.
Esa motivación será también clave para mitigar que
el Real Madrid no se encuentra todavía en la mejor forma física
porque aún están a principios de agosto.
Este será el castigo con el que se enfrenta el Madrid
por su mal final de temporada, en el que con cinco derrotas seguidas se
vio relegado de la segunda plaza por el Barcelona, que lo empujó
a disputar esta incómoda eliminatoria.
Camacho presentará la novedad del defensa argentino Walter Samuel,
único fichaje de la temporada, y del recuperado Fernando Morientes.
A la espera de la llegada de Vieira y algún otro jugador para completar
la plantilla. Lo cierto es que la afición polaca disfrutará
de los galácticos de siempre.
Las 10 mil localidades del estadio en Cracovia ya están vendidas
desde hace días y la expectación es máxima ante una
de las principales citas en la historia del modesto equipo polaco.