San José
El Diario de Hoy
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Costa Rica desiste paulatinamente
de la producción de granos básicos (arroz, frijol y maíz)
a juzgar por la caída, en los últimos años, del área
de siembra de esos productos.
Incrementos en la oferta internacional de los granos y la consecuente
baja de precios, fenómenos climáticos y plagas que afectaron
los rendimientos y el costo interno de producción atentan contra
las tres actividades, según publicó ayer el periódico
La Nación en su versión Internet.
Otra de los elementos que induce a la baja de las áreas sembradas
es la negociación de Tratados de Libre Comercio (TLC).
Cada negociación significó incertidumbre para los productores
ante la posible apertura del mercado. Por eso dejaron de sembrar a la
espera de las decisiones.
Hasta ahora únicamente el TLC con Estados Unidos contempla la apertura,
a largo plazo, del comercio de arroz y frijoles.
Tales condiciones provocan altos y bajos en las áreas arroceras
del país, aunque la tendencia desde mediados de los años
90 es hacia la baja.
Menos áreas
En 1998 se cultivaron 56 mil hectáreas de arroz. Se presentó
un repunte hasta llegar a 68 mil hectáreas en el 2000, pero de
nuevo sobrevino la baja. El año pasado la siembra fue de 45 mil
hectáreas, según los datos de la Secretaría Ejecutiva
de Planificación Sectorial Agropecuaria (Sepsa).
La caída en el cultivo de frijoles es constante desde 1998, cuando
Costa Rica tenía 37 mil 118 hectáreas. El año pasado
apenas se sembraron 20 mil 267 hectáreas, para una caída
del 45%.
De continuar con ese ritmo, la desaparición de los productores
será irremediable, vaticinó el gerente del Programa Nacional
de Frijol, José Joaquín Salazar.
La producción de maíz se desestimuló desde la década
de 1990. Costa Rica cosechaba especialmente maíz amarillo, utilizado
comúnmente en la producción de alimento para animales, pero
resultaba menos costoso importarlo, así que en años recientes
se estimuló el consumo de productos como la tortilla, para atraer
compradores.
La caída en la producción de los granos incrementa las necesidades
de importación. Los arroceros nacionales producen ahora apenas
el 55% de las necesidades de consumo, mientras que los frijoles sólo
aportan el 23% de las 40 mil toneladas anuales que se requieren.
También los nuevas problemas de las plagas ahuyentarán nuevas
inversiones en el agro.

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