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Ganancias y luto deja la feria

Un joven murió al caer de un juego mecánico. El CAM impuso 227 multas por diferentes delitos. Los vendedores manifestaron que las ventas fueron exitosas.

Publicada 10 de agosto 2004, El Diario de Hoy

Se van. La mayoría de vendedores desmanteló sus galeras ayer por la mañana. Ellos van a participar en otras ferias. Foto EDH

O. Iraheta/G. Hernández
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Una persona fallecida, 227 multas, buenos ingresos económicos y descontento de varios propietarios de negocios, fue el resultado que dejó la instalación de juegos mecánicos en el predio de Don Rúa.

Óscar Leonidas Orantes, de 17 años, murió el pasado domingo, a eso de las 4:45 p.m., cuando era trasladado hacia el Hospital Rosales, después de que cayera de un juego mecánico conocido como la Chicago.

Según su compañero de trabajo Luis Matute, el accidente ocurrió cuando Orantes realizaba piruetas en la rueda, la cual tiene más de cinco metros de altura, al momento en que se hallaba con su novia.

“Se subió en sandalias, por eso se le trabó un pie en la góndola, fue entonces que perdió el control de sus manos y se venía golpeando la cabeza en todos los hierros”, afirmó Matute.

“El Pollo”, como le llamaban sus compañeros de trabajo, era originario de Puerto El Triunfo, Usulután, y tenía dos meses de laborar como encargado del juego mecánico El Gusanito.

“Nosotros acostumbramos a subirnos en otras máquinas, pero lo hacemos con precaución, quizás él se deslizó”, comentó otro compañero de Orantes.

Por su parte, el sargento del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) José Durán aseguró que el joven había ingerido bebidas alcohólicas, y a lo mejor eso hizo que perdiera el control.

“Para evitar este tipo de accidentes, nosotros recomendamos a los trabajadores de los juegos mecánicos no subirse en ellas; sin embargo, él no acató la orden”, comentó Durán.
Ésta fue una de las desgracias mayores que ocurrió en el Campo de la Feria.

Otros hechos

Pero también el CAM indicó que durante las festividades hubo delitos menores. Entre éstos están cuatro capturas por diferentes motivos, entre ellos maltrato intrafamiliar, estafa y robo.

Los agentes impusieron 227 esquelas contravencionales, la mayoría por hacer necesidades fisiológicas en la vía pública, pese a que la administración del Campo instaló más de 100 servicios sanitarios móviles.

Además se decomisó un juego de azar prohibido llamado Chingolingo, en el cual intervino el CAM tras recibir la denuncia de un ciudadano que fue estafado con 70 dólares.

Las autoridades realizaron operativos de búsqueda de niños perdidos, acción que fue coordinada con la Policía Nacional Civil (PNC). Se registraron 15 casos.

Ingresos

Por su parte, los comerciantes que instalaron sus negocios en la feria se mostraron satisfechos por las ventas, ya que la mayoría tuvo más ingresos que en otras ocasiones.

“Gracias a Dios que logramos sacar los gastos y ganancias”, acotó un vendedor.

El contrato de los comerciantes concluyó el domingo.

Inconvenientes

- No todo fue alegría durante las fiestas, también se registraron accidentes.
-Óscar Leonidas Orantes falleció al caer de un juego mecánico.
- Una menor fue trasladada a un centro asistencial por la impresión de subirse a un juego.
- El CAM también registró varios delitos menores que fueron sancionados.
- La tardanza para desarmar las galeras de la feria ocasionó ayer un congestionamiento y malestar entre los conductores.
- La alcaldía espera que las calles queden habilitadas en las próximas horas, tal como se estableció.


Dueños de talleres, inconformes por feria

Propietarios de diferentes negocios ubicados en los alrededores del predio Don Rúa manifestaron su inconformidad por la instalación de varios locales que la alcaldía capitalina colocó en las entradas de sus talleres.

Tránsito de Osorio, dueño de una llantería ubicada en el Bulevar Tutunichapa, sostuvo que prefiere cerrar su negocio durante toda la vacación, ya que el trabajo se vuelve escaso por la poca visibilidad que le dejan las galeras que algunos vendedores instalan en la entrada de su negocio.

“Cuando las ubican en el predio de las canchas del Estadio Cuscatlán trabajamos un poco más, sobre todo con la gente de la Cruz Roja Salvadoreña”, dijo.

De Osorio añadió que, en teoría, la comuna les otorga un espacio; sin embargo, a la hora de vender, los comerciantes ocupan otro.

Otro de los afectados es Miguel Ángel Cruz, propietario de un taller de estructuras metálicas. Él relató que prefiere ir a trabajar fuera de San Salvador, ya que al quedarse en la capital tiene que cerrar por la gran cantidad de personas que transita en la calle.

“La alcaldía debería de buscar un lugar apropiado para instalar las ruedas, ya que aquí afecta a mucha gente por ser un lugar con bastante movimiento en talleres”, explicó Cruz.

Otros propietarios de negocios sugirieron que la comuna debería de instalar los juegos mecánicos en las afueras de San Salvador, donde no afecte a nadie.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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