elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Dos homicidios son investigados por autoridades

San Miguel. En los primeros nueve días del mes reportan ocho crímenes

Publicada 10 de agosto 2004, El Diario de Hoy

Violencia. Abel Martínez fue asesinado a balazos. Fotos EDH /Yanci Pérez

Yanci Pérez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Dos muertes violentas, ocurridas en condiciones similares, aparentemente no tienen relación. En ambos casos, los agresores al parecer tenían vigilados a quienes atacarían y les mataron a balazos.

Óscar Leonel Moreira, de 20 años, fue uno de los asesinados. Trabajaba como cobrador en un bus de la ruta 2 y poco antes de las tres de la tarde del domingo, fue atacado a balazos cuando se encontraba en la esquina de la 7a. Calle Oriente y 4a. Avenida Sur de San Miguel.

Particulares notificaron a la PNC y los agentes le llevaron gravemente herido a un centro asistencial, pero murió antes de llegar.

El Lic. Marvin Espinal, de la Fiscalía, explicó que el cuerpo tenía cuatro impactos de bala.
No encontraron documentos de identificación del joven y fue hasta que se presentaron sus parientes a la morgue, que supieron su identidad.

Éste y otro crimen ocurridos el mismo día llevan a ocho la cifra de asesinatos en el mes.
Entre los parientes de Moreira, no hubo explicaciones ni presunciones sobre las causas que motivaron a los homicidas.

Más sangre


José Abel Martínez Díaz, de 30 años, también fue asesinado a balazos ese día.
Presenciaba un encuentro deportivo en el cantón La Puerta, cuando llegaron tres sujetos quienes lo sorprendieron y le quitaron el arma de fuego que portaba.

Le dispararon hasta matarlo y huyeron.


Un operativo policial desarrollado poco después, permitió la captura de Óscar Edwin Flores, de 18, y José Saúl Alvarenga, de 36, señalados por testigos como dos de los agresores. La persona que disparó es prófuga, aunque ya está identificado.

Hipótesis policial

- Según la PNC, Moreira era miembro de la Mara Mirada Loca y fue asesinado por integrantes de una pandilla rival.
- En el caso de Martínez Díaz, se presume que el crimen se originó en rencillas personales, aunque no precisan en qué se basan para suponerlo.
- La PNC piensa que no hay vínculos entre los hechos.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW