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Violencia. Abel Martínez fue asesinado a balazos.
Fotos EDH /Yanci Pérez
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Yanci Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Dos muertes violentas, ocurridas en condiciones similares, aparentemente
no tienen relación. En ambos casos, los agresores al parecer tenían
vigilados a quienes atacarían y les mataron a balazos.
Óscar Leonel Moreira, de 20 años, fue uno de los asesinados.
Trabajaba como cobrador en un bus de la ruta 2 y poco antes de las tres
de la tarde del domingo, fue atacado a balazos cuando se encontraba en
la esquina de la 7a. Calle Oriente y 4a. Avenida Sur de San Miguel.
Particulares notificaron a la PNC y los agentes le llevaron gravemente
herido a un centro asistencial, pero murió antes de llegar.
El Lic. Marvin Espinal, de la Fiscalía, explicó que el cuerpo
tenía cuatro impactos de bala.
No encontraron documentos de identificación del joven y fue hasta
que se presentaron sus parientes a la morgue, que supieron su identidad.
Éste y otro crimen ocurridos el mismo día llevan a ocho
la cifra de asesinatos en el mes.
Entre los parientes de Moreira, no hubo explicaciones ni presunciones
sobre las causas que motivaron a los homicidas.
Más sangre
José Abel Martínez Díaz, de 30 años, también
fue asesinado a balazos ese día.
Presenciaba un encuentro deportivo en el cantón La Puerta, cuando
llegaron tres sujetos quienes lo sorprendieron y le quitaron el arma de
fuego que portaba.
Le dispararon hasta matarlo y huyeron.
Un operativo policial desarrollado poco después, permitió
la captura de Óscar Edwin Flores, de 18, y José Saúl
Alvarenga, de 36, señalados por testigos como dos de los agresores.
La persona que disparó es prófuga, aunque ya está
identificado.
Hipótesis policial
- Según la PNC, Moreira era miembro de la Mara Mirada Loca y fue
asesinado por integrantes de una pandilla rival.
- En el caso de Martínez Díaz, se presume que el crimen
se originó en rencillas personales, aunque no precisan en qué
se basan para suponerlo.
- La PNC piensa que no hay vínculos entre los hechos.