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Auxilio. El esfuerzo de socorristas por recatar a los lesionados
fue sumamente arduo y delicado. Hubo dos muertos.
Fotos EDH /Yanci Pérez
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Yanci Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Emborracharse lo volvió imprudente y esto fue causa de un accidente
de tránsito en el que murieron dos personas y 34 resultaron heridas.
El hecho ocurrió el domingo a las cuatro y media de la tarde en
el caserío El Castaño, de Chirilagua.
Un autobús había sido contratado para llevar a miembros
de un equipo de fútbol y sus parientes a un paseo a la playa El
Cuco.
La diversión se convirtió en sufrimiento en el viaje de
regreso.
El bus se salió de la calle y cayó a un barranco de unos
diez metros de profundidad. Perecieron Javier Parada, de 14 años,
y Mirtala Araujo Machuca, de 70.
Más de treinta pasajeros resultaron lesionados, muchos de consideración.
El conductor huyó del sitio sin atender a las víctimas.
Tras la inspección, la PNC inició la búsqueda del
motorista que consideran se encuentra lesionado.
Los heridos fueron llevados a centros asistenciales y varios de ellos
permanecen aún en estado delicado.
Testigos
Las declaraciones de los pasajeros que sobrevivieron a la desgracia, no
respaldan al conductor.
La PNC basa sus investigaciones en los testimonios. William de Jesús
Sánchez, uno de los que declaró, afirma que el motorista
ingirió licor mientras se encontraban en el balneario.
Con Sánchez coinciden otros al indicar que en el sitio del accidente,
el conductor trataba de sobrepasar a otra unidad del transporte colectivo
en una curva.
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Emergencia. Decenas de heridos fueron llevados a hospitales.
Fotos EDH /Yanci Pérez
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No se había percatado de que en el otro carril venía un
auto y, al esquivarlo, perdió el control de la unidad que cayó
a un barranco de unos diez metros y chocó con un árbol.
Sólo imagínense que escapó en vez de ver si
ayudaba a alguien, dijo indignado un migueleño al reclamar
la pronta detención del causante del hecho.
La PNC no brindó la identidad del conductor, aunque confían
en detenerlo pronto.
Otras personas reclaman el derecho a indemnización para las familias
de los fallecidos y lesionados. Sin embargo, la Fiscalía no se
ha pronunciado sobre ello.
En el sitio del accidente, transcurrieron varias horas antes que la unidad
fuera rescatada.
Pese a que el fiscal a cargo del reconocimiento pedía que se llamaran
grúas de mayor capacidad que las que llegaron, esto no fue posible.
La situación dificultaba la inspección y el funcionario
no podía confirmar si había otras víctimas bajo los
restos del bus.
Incluso un miembro del cuerpo de seguridad le dijo que no era posible
atender su demanda ya que sólo se podía llamar a las
empresas que estaban de turno, por órdenes superiores.