Julio Mejía
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Seguramente esta nota no la podrán leer los 75 internos de la
Penitenciaría Oriental de San Vicente. Apenas, hace unos días,
iniciaron un programa de alfabetización tras las rejas.
El éxito del programa dependerá del interés que los
reos pongan en aprender, por eso el orientador será uno de los
mismos compañeros, Santos Bartolomé Martínez Galán,
que con mucho esfuerzo y cumpliendo su pena se graduó de bachiller
en el centro escolar Justo Cardoza.
No hay edad para aprender a leer y escribir, y hoy es un buen momento
para comenzar esa tarea, expresó Martínez.
La psicóloga de la penitenciaría, Emigdia Reyes, indicó
que el programa lo realizan con apoyo de un equipo técnico de la
prisión y la Universidad Don Bosco, el Ministerio de Educación
y el centro escolar Justo Cardoza.
Es el primer grupo de internos que podrán aprender a leer
y a escribir, aunque sea lo básico en el presidio, enfatizó
la profesional.
Todos
El programa de alfabetización inició en julio pasado y esperan
que finalice en diciembre próximo. Lo han estipulado para que durante
15 años la población reclusa de todo el país sepa
leer y escribir.
El director del penal, Neftaly Menjívar, manifestó que dentro
del proceso de readaptación y de reinserción de los privados
de libertad es un derecho que el sector tiene.
Es importante que ellos aprendan, porque ha sido un vacío
en su vida y les hace falta para mejorar. No tendrán que pedirle
más a sus compañeros que les lean y escriban cartas,
comentó Reyes.
Los reclusos expresarán sus derechos a través de la escritura
y podrán hacer sus peticiones a los funcionarios respectivos.