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Examen. Se cree que el proyectil pudo ser disparado con una Taurus
o una Rossi. Foto: EDH
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Alberto López
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
A pesar de que la bala que mató a una persona en los desórdenes
en el centro capitalino no salió de ninguna de las 135 armas municipales
examinadas por la policía, la comuna aún no puede cantar
victoria.
Esto, porque aún faltaría por inspeccionar una pistola del
mismo Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) que se perdió dos
días antes de los incidentes y no se avisó al respecto,
sino hasta un par de días después de la trifulca, a principios
de julio.
El subdirector de Investigaciones de la Policía Nacional Civil
(PNC), Douglas Omar García Funes, confirmó que las pruebas
sobre las 135 armas, entre armas cortas y escopetas, dieron negativo sobre
el plomo encontrado en el cuerpo de la víctima y que
le causó la muerte.
Sin embargo, se encontraron vainillas en la escena que tampoco correspondían
al armamento del CAM, pero que evidencian que hubo otros revólveres
en uso, ajenos a los correspondientes al equipo utilizado oficialmente
por los agentes metropolitanos.
De ahí que no se puede exonerar aún a los participantes,
y el fiscal a cargo tendrá que evaluar las líneas de investigación
que los encargados de balística de la PNC han sugerido.
Por el examen, el proyectil salió, según el comisionado
García, sólo de dos marcas de armas posibles: Taurus o Rossi.
Entre las sugerencias más importantes se encuentran que se indague
si los agentes participantes tienen armas inscritas de forma particular.
Lo anterior se debe a que existe la posibilidad de que más de alguno
de ellos haya portado su arma de equipo (la oficial, de trabajo) y la
propia.
Además se sugiere que se investiguen las armas de trabajo y las
personales, si las hay, de los vigilantes particulares que estuvieron
cerca de los disturbios.
Aunque es más remoto, se aconseja comparar la bala encontrada en
la víctima con el registro del Ministerio de la Defensa.