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Acusado. Gonzalo Echeverría, supuesto autor intelectual
de los hechos que derivaron en el fallecimiento de un custodio privado.
Foto: EDH/Jorge Reyes
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Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Tres hombres fueron detenidos bajo cargos de asesinar a un vigilante
y de robarse 112 quintales de azúcar, valorados en 2,892 dólares.
La policía asegura que dos implicados más están prófugos.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 7:00 p.m. del domingo anterior,
dentro de la empresa Distribuidora de Insumos Fabriles El Halcón
(Dinfha), a un costado de la Terminal de Occidente, informó la
División Regional Metropolitana de Investigaciones.
Entre los detenidos está Gonzalo Echeverría Rivera, esposo
de una fiscal de San Marcos, y supervisor de ventas de la empresa afectada.
Le acusan de ser el autor intelectual.
Los otros dos arrestados son Agner Saúl Morán, de 24 años,
ex empleado de la agencia de seguridad que brindaba vigilancia a la empresa
afectada, y Abel Geovanny Crespín, de 20 años. A ambos les
hallaron dos armas de fuego.
Estos últimos dijeron a la policía que Echeverría
Rivera les había contratado para perpetrar el robo. Éste
fue detenido ayer en la mañana, cuando se presentó a trabajar.
La víctima fue identificada como Juan Pablo García Muñoz,
de 27 años. Era el primer día que le mandaban a cuidar la
empresa.
La policía presume que permitió la entrada de los hampones,
tras ser engañado por uno de éstos que días antes
había trabajado como vigilante en la misma agencia de seguridad.
Luego el custodio fue asesinado.
El aviso sobre el hecho delictivo lo dio un supervisor de la agencia de
seguridad, quien se ha convertido en testigo clave del caso.
Éste ha dicho a la policía que cuando llegó a supervisar
al vigilante, se encontró a Saúl Morán en el acceso
principal. Esto le sorprendió, pues sabía que éste
había sido despedido.
Cuando le preguntó qué hacía en el puesto, Morán
le respondió que García Muñoz había tenido
un imprevisto y que le estaba sustituyendo momentáneamente.
Cuando el testigo quiso salir de las instalaciones, Morán trató
de impedírselo. Al cabo de varios minutos, le dejó salir.
Se disponía a llamar a la agencia de seguridad para notificar la
anomalía, pero en el camino se halló a dos policías
motorizados.
Les notificó. Éstos ingresaron a la empresa y procedieron
a las capturas. No se sabe cómo lograron escapar los otros dos.
Coartada
Echeverría, sin embargo, negó las imputaciones en su contra.
La coartada que tiene, dice, es que el domingo estuvo en Ilobasco, atendiendo
su negocio de venta de cerales.
Regresó a las seis de la tarde (poco antes de la hora en que se
perpetraron los hechos de que se le acusa) e incluso asegura que llevó
en su automóvil a un conocido.
El acusado afirma que los robos de insumos se vienen notando desde que
cambiaron servicio de vigilancia, hace cinco meses.
Escondieron el cadáver
- Los asesinos escondieron en una oficina el cadáver del vigilante
muerto y su escopeta de equipo sobre un armario.
- A Morán y a Crespín les practicaron ayer la prueba de
parafina para determinar quién disparó al custodio. No se
logró conocer el resultado.
- Ambos implicados son de Sonsonate y, según parientes de los mismos,
ambos salieron de casa alrededor de las 11:00 a.m. Dijeron que iban al
estadio.