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Valerio Fontanals. El sueño más importante
de un atleta es las Olimpiadas. Ahora estoy en el salón de
la fama Foto EDH
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César Najarro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Era 1964 cuando Fontanals fue al gimnasio Atlas para
ganar peso. Tenía 16 años y 90 libras por el tipo de deporte
que practicaba, el baloncesto. Pero la vanidad por verse mejor le abrió
otro mundo, el de la halterofilia, y se quedó en él para
siempre.
Cuarenta años después es el primer salvadoreño en
entrar al Salón de la Fama Panamericano de Masters.
Es un honor para mí ser el primer salvadoreño en el
salón de la fama. Se lo quiero dedicar al creador, a mi esposa,
a mis compatriotas, familiares, entrenadores, doctores, quiroprácticos,
a Magaña Martínez (con quien inició) y especialmente
a Eva.
Para formar parte del salón, Fontanals sumó 45 puntos de
los premios y medallas que ha recibido a lo largo de su carrera en Masters,
que comenzó en 1996. Obtuvo el primer lugar en el campeonato Panamericano
de El Salvador 2003 en la categoría de 85 kilos, en 55-60 años.
Además es el actual campeón mundial en su categoría,
después de ganar en Savannah, Georgia.
Las pesas me robaron el corazón. Le debo tantas satisfacciones
y decepciones también porque uno sufre con los problemas de rodillas,
el sacrificio es grande, un atleta no va a fiestas, se dedica al deporte.
La herencia
Hablar de Fontanals es hablar también de Eva Dimas. Valerio fue
quien la inició en la halterofilia. Aún recuerda a esa niña
que se crió en una hacienda en Usulután, donde corría
a los ríos.
Dimas entró al San Francisco, donde su profesor de física
se fijó en ella. Después comenzó con lanzamiento
de jabalina. Para 1990 necesitaba más fuerza al lanzar: Tío,
quiero que me enseñe a levantar pesas, le dijo.
Fontanals tenía equipo en la terraza de su oficina, y ahí
comenzó Dimas con una disciplina que admira su tío.
Le enseñé lo que sabía sobre técnica.
Comenzó a levantar más y más peso y quería
aumentar. Al año se la entregó a su primer entrenador,
y lo demás es historia.
Siento una gran satisfacción al verla, pero el mérito
es de ella. Yo lo hice por amor y ella respondió, cuenta.
El nuevo objetivo de Fontanals es ganar el próximo mundial de Masters
en Austria y organizar el mundial del 2008 en el país, pero en
eso no tiene muchas esperanzas. Quedaron contentos con la organización
del Panamericano, y por eso surgió la idea de un mundial. El problema
es que dicen que aquí hay mucho crimen.
Fontanals peleará, como siempre lo ha hecho, por alcanzar esta
nueva meta, a pesar de estar decepcionado por la percepción que
se tiene del país, pero él está acostumbrado a ganar.
Pertenece a una familia de campeones.