Carmen Linares
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Grandes actores, una buena historia, un guión coherente, una magnífica
dirección de escena y una emotiva banda sonora, son algunas de
las características que hacen buena una producción
de cine.
Sin embargo, hay películas que no poseen ninguna de esas características,
pero paradójicamente han sido premiadas y lo más importante
es que han dejado a la industria del cine millonarias ganancias.
Cintas como la saga de American Pie, Scary movie o el Proyecto de la bruja
Blair, son un ejemplo de películas taquilleras sin mayor intencionalidad
artística.
¿Pero, por qué esas producciones -que llegan a ser absurdas-,
tienen tanto éxito?
De acuerdo con el crítico de cine Héctor Sermeño,
todo se debe a que la industria de Hollywood ha educado al público
para que amen y disfruten historias sin mayores argumentos.
Asimismo, dijo que detalles como la promoción y la participación
de actores protagónicos del momento en las películas, también
son determinantes para que éstas sean taquilleras.
Sobre las cintas
Para Sermeño, el caso de el proyecto de la bruja Blair, fue un
golpe de suerte que se logró incluso con actores desconocidos.
Sin embargo, de acuerdo con la crítica internacional está
fue un fenómeno impresionante del cine de los últimos tiempos,
ya que con un irrisorio presupuesto logró llegar a los primeros
puestos de taquilla.
Y este fenómeno fue posible gracias a la iniciativa de los dos
jóvenes guionistas y directores de la cinta, Eduardo Sánchez
y Daniel Myrick que crearon un producto original que ejerce sobre el espectador
un nuevo concepto de terror psicológico, basado en el realismo
de sus imágenes y en la interpretación de sus protagonistas,
dejando de lado los efectos especiales.
Otro fenómeno fue la cinta American Pie, que se produjo con un
presupuesto de $10 millones de dólares y recaudó aproximadamente
$100 millones en taquilla.
Y el guión que trata sobre las desventuras de un grupo de muchachos
obsesionados por mantener relaciones sexuales, no es más que una
inspiración de cintas de los años ochenta como Porky's,
La revancha de los novatos o El pelotón chiflado.
Además, aseguró Sermeño dentro de éste grupo
de películas con guiones rápidos se destacan también
las de el héroe que viene de la nada para pelear contra los malos
o, la historia del hombre pobre que se enamora de la niña rica
o viceversa.
Este tipo de historias tienen la virtud de hacer que el público
sufra, ría, o llore al verlas, logran provocar una catarsis
y eso es el cine, resalta Sermeño.
Sin duda los buenos guiones están siendo desplazados por el éxito
en taquilla, así es Hollywood.
Amor
Está bien producida, pero la historia es de telenovela, la rica
se enamora del pobre.
Sin embargo, ganó 11 premios Oscar. En la década de los
90, "Titanic" con 14 nominaciones se convirtió en la
película más premiada de la historia.
Pese a que el guión no era complejo ni profundo, la gente la disfrutó
y lloró al final con la muerte de Leonardo DiCaprio. Un hecho sencillo
que surtió efecto.
Héroes
El héroe que viene de la nada como el caso de Rocky, es algo ficticio
pero crea emociones y es precisamente ese el elemento que llena los deseos
aspiracinales de los cinespectadores. El Hombre Araña, es parte
de esos héroes, pero invencibles con rasgos humanos que manipulan
sentimientos. Eso le gusta al público, asegura el crítico.
Ficción
Jurassic Park, también arrasó con varios premios Oscar de
la Academia.
Su historia evidentemente no era la mejor, pero los efectos especiales,
banda sonora, acción, peligro y suspenso, la hicieron acreedora
a ser una de las favoritas en la década de los 90. Pero sobre todo,
su éxito lo logró con la oportunidad de revivir a los dinosaurios.

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