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| Perfectas y limpias. Es recomendable cambiar
las sábanas y fundas una vez por semana. Foto:
EDH |
Redacción
Vida
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Si todos los días
por la noche te desesperas porque las sábanas de la cama se enredan
en tu cuerpo, por qué no mejor te encargas de tender la cama tan
perfecta como si fuera la de un hotel, sólo así podrás
dormir como debe ser.
Antes de comenzar quita todas las cobijas y sábanas, si tan sólo
las estiras, lo más probable es que por la noche se safen inesperadamente.
Cuando comiences a tenderla, pon el protector de colchones, así
evitarás que tu cama se ensucie en caso de tener un accidente como
por ejemplo, el jugo o el café derramados; generalmente éstos
son impermeables a cualquier tipo de líquido.
Además, estos cubrecolchones también evitan el paso de los
ácaros del colchón hacia tu cuerpo.
Si vives en una zona donde el clima es frío, puedes poner un cobertor
de lana entre el cubre colchones y el resto de las sábanas.
Cerciórate de que la sábana de cajón quede con las
esquinas abajo del colchón para que no se safe por la noche. Estírala
hasta que no le quede ni una sola arruga.
La segunda sábana se acomoda con el revés hacia adentro
para que, al voltear la parte superior, se vea el decorado de la tela.
En los pies se deja suficiente tela para poder darle la vuelta al colchón.
Si te gusta que estén apretadas las sábanas, mete toda la
orilla debajo del colchón.
El cobertor se acomoda de la misma forma que la segunda sábana,
aunque esta última tiene que quedar más larga.
Acomoda las almohadas con sus respectivas fundas y ponlas del lado de
la cabecera. Estíralas lo más que puedas.

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