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Comentario de la semana
De lenta economía y de polarización política

Propicia se vuelve entonces la época festiva que para muchos inicia este día, para reflexionar, recargar baterías y continuar aportándole con mayor energía a nuestro país. ¡El Salvador se lo merece!.

Publicada 31 de julio 2004, El Diario de Hoy

Eduardo Torres*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Hoy inician, para muchos, las vacaciones de agosto. Segundo receso del año que, por haber sido tan cercano el primero —el de la Semana Mayor— a la entonces recién transcurrida elección presidencial, nos proporciona ahora a cada quien la oportunidad de tomarnos el necesario espacio para reflexionar cómo andamos tanto a nivel personal y familiar, como qué queremos realmente hacer con el país.

El último informe de coyuntura económica de Fusades confirmó, como bien lo puso ayer la periodista Karla Ramos, lo que es “un secreto a voces: (que) la economía salvadoreña sigue con lento crecimiento”. Benditas remesas, bien podríamos decir los seis millones de salvadoreños que vivimos acá, que provenientes de nuestros hermanos cercanos residentes en la sociedad más rica del planeta han aumentado este año en un 20%, sumando ya en estos primeros seis meses $1,206 millones, aun cuando vaya directamente hacia el consumo el 81.4%.

Ciertamente, como lo dice Fusades, la aprobación en extremo tardía del Presupuesto General de la Nación nos privó en inversión pública de unos $93.2 en crecimiento económico, un 0.6% del PIB aproximadamente; lo cual, aunado a los altos precios internacionales del petróleo —nada que hacer en El Salvador, más que ahorrar combustible—, nos hizo erogar unos $139 millones adicionales, equivalentes al 0.9% del PIB.

Más allá de las cifras, el punto es que no estamos creciendo como país al ritmo que necesitamos, y la situación tiende a complicarse por haberse insertado en nuestros esfuerzos por aprobar el CAFTA en el Congreso estadounidense la política electoral de esa nación, debido a la cerrada campaña presidencial que se encuentra en marcha, cuyo resultado incidirá directamente en la aprobación —más temprano o más tarde— del estratégico Tratado de Libre Comercio Centro América-Estados Unidos.

Así, a pesar de las buenas intenciones que se puedan tener, o de los innovadores proyectos, los cuales llevan tiempo, en ruta hacia la nueva economía, hay algo que sí podemos hacer, que ha venido intentando el Ejecutivo pero que al final del día no es responsabilidad exclusiva de él, pero de todos: despolarizar al país.

El pleito de semanas de duración por la elección del tercer magistrado en el Tribunal Supremo Electoral, a manera de ejemplo de la persistente polarización, me hizo tratar de averiguar qué había en realidad sucedido en este tema; era real o inflado, me pregunté. Pues bien, lo que encontré es que en efecto hubo un pacto PDC-CDU, cuando ambos conformaban la “Coalición”. El pacto, se me dijo, es que como el CDU llevaba la candidatura presidencial, el magistrado propietario iba a ser del PDC, y el suplente, del CDU.

Hubo después, entiendo, un segundo acuerdo, en el cual se estipuló que el CDU iba a proponer al propietario por el PDC, y el PDC propondría al suplente por el CDU, lo cual hasta me pareció de buen gusto, al evitar proponerse cada quien a sí mismo. A mitad de período, podría haber pasado el propietario a suplente y el suplente a propietario. Pero quedó un detalle, aparentemente pasado por alto por los verde amarillo: que la representación legal de la Coalición quedó en manos de un miembro del PDC.

Cuando hubo entonces propuesta del CDU para magistrado propietario, proponiendo a uno de ellos mismos para el cargo, quien legalmente era la voz de la Coalición no estuvo de acuerdo, armándose así la de “San Quintín”. Cayó entonces la decisión en manos de la Asamblea Legislativa, según el Artículo 208 de la Constitución de la República. Troya sigue ardiendo hasta este momento y se fue el tema para después de las fiestas. “Tengo mucha esperanza de que al regresar de vacaciones, todos con la mente fresca, podamos negociar y elegir a los magistrados del Tribunal Supremo Electoral”, dijo anteayer el Presidente de la República, Elías Antonio Saca.

Para quien esto escribe, lo que en realidad ilustra el capítulo anterior —no cerrado todavía—, además de la clara conformación de dos bloques en la Asamblea Legislativa, uno con 45 votos y el otro con 39, es la tremenda polarización política que persiste en el país. Polarización que, de no hacer cada quien lo que le compete por reducirla, nos imposibilitará alcanzar los resultados que anhelamos la mayoría de salvadoreños, especialmente en seguridad y bienestar económico.

Propicia se vuelve entonces la época festiva que para muchos inicia este día, para reflexionar, recargar baterías y continuar aportándole con mayor energía a nuestro país. ¡El Salvador se lo merece!

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

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