Alberto López
El Diario de Hoy
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Un tribunal de Menores
impuso cinco años de internamiento a una menor de 14 años
por el homicidio de un octogenario.
Se trata de la pena máxima para la edad de la procesada, 14 años,
según fuentes judiciales.
De acuerdo con la normativa del Menor Infractor, entre los 12 y 15 años
de edad la pena máxima a imponer son cinco, mientras que los mayores
de 16 son siete, que es la sanción máxima de la misma ley.
Por no pertenecer a maras, la infractora fue remitida al centro de reeducación
de Ilobasco, en Cabañas, confirmaron las mismas fuentes. El homicidio
agravado fue cometido en perjuicio de Víctor Escobar, de 83 años.
La muchacha, cuyo nombre no se reveló por las restricciones de
la legislación de menores, también responde por el delito
de robo agravado contra la esposa de Escobar, Esther Benítez, de
85 años.
Según consta en los expedientes judiciales, la tía de la
adolescente tenía cerca de seis meses de laborar como empleada
doméstica de las víctimas.
Sin embargo, un fin de semana, la mujer pidió a sus patrones permiso
para visitar a unos vecinos, a lo que ellos accedieron.
Agrega el proceso que los ancianos recibieron una llamada de un joven
que les avisaba que la doméstica regresaría a laborar en
la casa.
El 23 de abril de este año, la mujer y la menor presuntamente llegaron
a la casa de los ancianos, ubicada en la Avenida San Lorenzo de la Colonia
El Refugio, en San Salvador.
Renuncia
La señora dijo a sus patrones que renunciaba y que sólo
había llegado a recoger su ropa, pero que le dieran permiso de
quedarse a dormir esa noche.
Según la acusación que presentó la Fiscalía
General, las dos procesadas golpearon a Esther Benítez y le amarraron.
Cuando el esposo de la anciana escuchó el forcejeo y los gritos
de auxilio, acudió a ayudarle.
Fue en ese momento que Víctor Escobar fue atacado con unas tijeras
y murió debido a las lesiones que sufrió. Además,
se llevaron posesiones de las víctimas.