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| Nada válido. Este permiso de 90 días
no es aceptado porque un subdirector de Transporte no tiene las facultades
para dar estas autorizaciones. Además, ya vencieron. Tobar
indicó que ni estaba seguro de que esa fuera la firma correcta. |
Liz Aguirre
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El decomiso de un nuevo
permiso de línea falso, ayer en Sonsonate, se suma a la larga lista
ya existente de documentos e irregularidades en el Viceministerio de Transporte.
La autorización en cuestión pertenecía a la ruta
260, que hace su recorrido por San Julían, cantón Los Lagartos
e Izalco.
El empresario declaró que el permiso, el cual le costó $1,500,
lo había obtenido a través de un tramitador que funciona
en las afueras del VMT.
Este mismo empresario confirmó que tenía otros dos similares,
uno para la ruta 5 urbana de Sonsonate, y el otro para un pick up que
circula en los cantones de ese departamento.
El caso es sólo un ejemplo de los cientos de autorizaciones de
línea falsos que existen en el transporte colectivo.
En la base legal nuestra, contra lo que anda circulando, anda por
el 24.7% ó 24.8% de unidades que no están en la base legal
nuestra, manifestó Rogelio Tobar, titular del VMT. Se trataría
de unos 3,500 vehículos sabiendo que hay otras 14 mil unidades
en la legalidad.
Agrega al recibir una denuncia de este tipo informan a la policía
para que detecte a la unidad y realice los procedimientos necesarios.
De forma simultánea se envía a la Fiscalía General
de la República el informe para que deduzca responsabilidades.
Administrativamente, tratamos de rastrear si en algún momento
estos permisos salieron por algún proceso interno nuestro,
afirmó. Aunque dice que en la mayoría de casos, en los permisos
se escanea de otros formatos y le colocan otros datos.
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Un Montaje
Otros documentos tienen la firma del actual director de Transporte,
pero ha sido escaneada y colocada en el papel con los datos de una
unidad no legal. En el VMT dijeron que esa no era la rúbrica
del director Fernando Rodríguez. |
Ante estos hechos, Genaro Ramírez, presidente de
la Asociación de Empresarios de Autobuses Salvadoreños,
AEAS, afirma que, a pesar que el VMT conoce de muchos casos de falsificaciones,
no hace nada para sacar las respectivas unidades del mercado.
Tobar reconoce que los oficios están hechos en una hoja simple,
muy sencilla, ideal para el fraude.
Ramírez facilitó a este periódico muestras de los
documentos que tienen alteraciones e insiste en que, a pesar de haberse
denunciado los casos en el VMT, no se ha hecho ningún procedimiento.
El titular del VMT explica que sí se dan órdenes de que
quiten la licencia, pero como empiezan a sacar fotocopias de esos
permisos, al día siguiente anda con la fotocopia.
Anuncia que una posible solución sería que únicamente
circulen las unidades que tengan sus tarjetas plastificadas y no sólo
un papel de autorización temporal.
Viejos males
Si bien los trámites fraudulentos no son desconocidos, los documentos
facilitados a este periódico incluyen, además, autorizaciones
por parte de funcionarios que no tenían ninguna facultad para permitir
permisos de línea.
Tal es el caso de Carlos Alexander Tenorio, quien fungió como subdirector
de Transporte Terrestre, y que firmó varios de ellos para operación
de pick ups.
El viceministro Tobar dijo que ya habían emitido una resolución
en la que constaba que como subdirector no tenía esa atribución
y que además, ya esos permisos están vencidos. Ahí
nos apoyamos con la policía, puntualizó.
Sin embargo, y a pesar de que ningún pick up tiene autorización
para circular, no se han retirado de las calles.
En otro caso, la firma del actual director de Tránsito Terrestre,
Fernando Rodríguez, aparece en un documento que ha sido escaneado
y sobre el cual se estampó.
Genaro Ramírez afirmó ayer que ex funcionarios del VMT,
al dejar la institución, se llevaron papeles membretados, expedientes,
y otros papeles para seguir extendiendo autorizaciones.
A lo que Tobar responde que es muy difícil detectar cuáles
son esos permisos.
A mí me sorprende que Don Genaro, cuando se refiere a eso
no diga que grandes anomalías, grandes vicios de ese tipo fueron
de la gente que se acogió al 1220, afirmó.