Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Uno de los tres estudiantes que fueron privados de libertad el 23 de
julio es el único que ha aparecido hasta la fecha, pero se desconoce
el paradero de los otros dos jóvenes estudiantes del Instituto
Nacional de Santa Ana (INSA).
El director del centro educativo, Rigoberto Aguilar, explicó que
el joven fue privado de libertad en horas de la tarde cuando retornaba
de la clausura de un torneo de fútbol del Centro Universitario
de Occidente.
Al parecer, varios hombres que se conducían a bordo de una camioneta
todo terreno lo interceptaron y le obligaron a subirse al automóvil.
Posteriormente, se lo llevaron a unos cafetales por Metrocentro.
Ahí, le advirtieron que dejara de participar en las protestas,
haciendo referencia a las marchas pacíficas que organizaron los
del INSA, en contra del alza de los pasajes de autobuses.
Posteriormente, lo amarraron de los pies a un árbol y no fue sino
hasta que la rama se quebró que el joven pudo huir y contar lo
sucedido.
Me metieron en el vehículo y en su interior iban otros dos,
a quienes no conocía. Retornamos al sur de la ciudad para tomar
la calle que del sector de la Avenida Santa Ana California sale a la zona
de Metrocentro. En uno de esos cafetales me bajaron, contó
el joven.
De acuerdo con Aguilar, para descartar que los otros dos jóvenes
que iban a bordo eran estudiantes, decidieron recorrer aula por aula y
pasar lista. Gracias a Dios no nos hace falta nadie más,
dijo el director.
Agentes de la Policía se presentaron ayer a las instalaciones del
centro escolar para comunicarle a Aguilar que iniciarían una investigación
de oficio.