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Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Es empezar a morir en vida por la muerte que algún
día llegará. En vez de empezar a vivir por la vida que advendrá.
De hecho, debemos vivir el ahora y no revivir el pasado ni
inventar el mañana.
Aunque claro está que la preocupación es un llamado de alarma
de que algo no anda bien o que hay que resolver.
La voz preocuparse deviene de las raíces latinas: prae
y occupare que significa antes de ocupar; ocupar
una cosa antes que otro.
Prevenir el ánimo de uno a favor o en contra de una persona o cosa.
Es también inquietarse, preocuparse por la suerte de uno.
Para los latinos prae, occupatio o preocupación
era la anticipación de ocupar una cosa. También se comprende
como una idea falsa y preconcebida que tenemos acerca de algo. Significa
también: Cuidado.
Dejamos de vivir el hoy maravilloso, por la humana manía de revivir
el pasado y el ya perdido esplendor de las cosas pasadas. También
perdemos el ahora iluminado por preocuparnos e inventar el mañana
incierto.
También dejamos de soñar el presente por el desvelo de lo
que un día será pero que no ha llegado... Improductivo verbo,
ese de preocuparse por lo que aún no ha llegado o por lo que ya
está perdido.
(pintorbalaguer@hotmail.com)
Día a Día
En la penuria
Por culpa de la ineficiencia, los hospitales y el ISSS
están siempre al borde de las penurias.
El remedio es ensayar distintos programas y planes, para ver con cuáles
se logra más a un menor costo.
El problema es que todo ensayo que se salga del esquema burocrático,
de inmediato se califica como privatización.
Como cuando los brujos de los pueblos se oponían a que la gente
recurriera a los médicos y usara antibióticos para combatir
sus dolencias.
Al día de hoy muchos niños mueren cada año en las
zonas rurales víctimas de los sobadores.

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