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Palabras
El improductivo verbo preocuparse

Dicen que preocuparse es una de las “más improductivas actividades humanas”, tal vez porque empezamos a sufrir antes de que algo ocurra, empezar a morir en vida por la muerte que algún día llegará o porque nos atormentemos inútilmente por la incapacidad humana de resolver algo...

Publicada 29 de julio 2004, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Es empezar a morir en vida por la muerte que algún día llegará. En vez de empezar a vivir por la vida que advendrá.

De hecho, debemos vivir el “ahora” y no revivir el pasado ni inventar el mañana.

Aunque claro está que la preocupación es un llamado de alarma de que algo no anda bien o que hay que resolver.

La voz preocuparse deviene de las raíces latinas: “prae” y “occupare” que significa “antes de ocupar”; ocupar una cosa antes que otro.

Prevenir el ánimo de uno a favor o en contra de una persona o cosa. Es también inquietarse, preocuparse por la suerte de uno.

Para los latinos “prae”, “occupatio” o “preocupación” era la anticipación de ocupar una cosa. También se comprende como una idea falsa y preconcebida que tenemos acerca de algo. Significa también: Cuidado.

Dejamos de vivir el hoy maravilloso, por la humana manía de revivir el pasado y el ya perdido esplendor de las cosas pasadas. También perdemos el ahora iluminado por preocuparnos e inventar el mañana incierto.

También dejamos de soñar el presente por el desvelo de lo que un día será pero que no ha llegado... Improductivo verbo, ese de preocuparse por lo que aún no ha llegado o por lo que ya está perdido.

(pintorbalaguer@hotmail.com)


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En la penuria

Por culpa de la ineficiencia, los hospitales y el ISSS están siempre al borde de las penurias.

El remedio es ensayar distintos programas y planes, para ver con cuáles se logra más a un menor costo.

El problema es que todo ensayo que se salga del esquema burocrático, de inmediato se califica como “privatización”.

Como cuando los brujos de los pueblos se oponían a que la gente recurriera a los médicos y usara antibióticos para combatir sus dolencias.

Al día de hoy muchos niños mueren cada año en las zonas rurales víctimas de los sobadores.

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