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Un reto. El torneo contó con 18 equipos participantes. Los
organizadores fueron elogiados por las máximas autoridades
de la natación regional. Foto AP
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Mario Posada
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El presidente de la Federación Salvadoreña de Natación
(FSN), Rodolfo Arrué, todavía no se atreve a hablar de cifras
exactas, en cuanto a lo que costó la organización del Campeonato
Panamericano Junior de Polo Acuático, realizado en nuestro país
y que concluyó el domingo pasado.
Todavía estamos haciendo números, se excusó.
Sin embargo, sí se aventuró a dar números preliminares
sobre la justa.
Podríamos decir que invertimos unos $10,000, principalmente
en infraestructura y equipo deportivo. De utilidad obtendríamos
un aproximado de $20,000, asegura, con una leve sonrisa en el rostro.
Estos números, para Arrué, es uno de los insumos que utiliza
para defenderse de los señalamientos hechos a partir de que el
representativo local no intervino de forma oficial en el torneo.
Nuestro equipo junior es demasiado inexperto. Si hubiese sido uno
de mayores, ahí si hubiéramos participado, argumentó.
Hay que recordarse que cuando se solicita la sede para un evento
de esta magnitud, también se visualiza no sólo la ganancia
deportiva que puede dejar para un país, sino que también
en lo que infraestructura se refiere, así como ingresos económicos
para potenciar las actividades de la federación, consideró
el directivo.
Pero el montaje del Panamericano no corrió únicamente por
cuenta de la FSN. Tanto el Comité Olímpico de El Salvador
(COES) como el Instituto Nacional de los Deportes (INDES), aportaron de
una u otra forma.
Para el caso, el director ejecutivo del COES, Enrique Nuila, afirmó
que colaboramos con ayuda técnica, logística y sobre
todo en lo que a contactos internacionales se refiere.
Por su parte, el gerente general del INDES, José Roberto Hernández,
a través de la unidad de comunicaciones, aseguró que se
dio ayuda en lo que al uso del albergue y transporte se refiere. Además,
una cantidad de dinero. Por todo, podría hablarse de unos $6,000.
A estas cifras, Arrué añadió el hecho de que cada
delegación pagó el transporte desde su país hasta
El Salvador. Nosotros nos encargamos de la publicidad, de los jueces,
de la vigilancia, entre otras cosas, precisó.
Al ser consultado sobre los problemas presentados durante el CAMEX último,
donde El Salvador no pudo participar con una delegación completa,
Arrué recordó que esa competición fue antes
que el Panamericano. Por eso no existe contradicción en que hayamos
aceptado organizar el Panamericano y no hayamos asistido con un mayor
número de atletas al CAMEX.