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Allá vamos. El técnico Juan Ramón Paredes
prepara el último fogueo en Argentina.
Foto EDH
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EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Es evidente que el equipo se está haciendo cada vez más
firme en defensa, que tiene algunos problemas cuando suben los laterales
de los rivales por sorpresa, que puede tolerar el rigor físico
de equipos preparados para altas exigencias como los de los torneos de
América del Sur y que debe aprender a manejar la pelota contra
la presión de los adversarios.
Teniendo en cuenta que Independiente se encuentra en una etapa de renovación,
podría decirse que el encuentro de hoy frente a Racing de Avellaneda
(desde la 1:00 pm de El Salvador) será el examen más difícil
de la gira de la selección salvadoreña.
El conjunto argentino, dirigido por Ubaldo Matildo Fillol (portero de
la selección argentina campeona del mundo en 1978 y que enfrentó
a El Salvador en el Mundial de España, en 1982), ha mantenido buena
parte de la base que en la temporada pasada tuvo un rendimiento irregular,
pero que mostró algunas figuras que prometen tener proyección,
como el delantero Lisandro López.
Para el próximo campeonato incorporó algunos jugadores,
entre los que se destaca el portero argentino Christian Lucchetti, que
viene del Santos Laguna de México.
La idea de Paredes, de acuerdo con lo ensayado ayer, es mantener la base
del equipo que enfrentó a Independiente, pero no se descarta alguna
variante de la mitad de la cancha hacia adelante.
El encuentro se jugará en la residencia llamada Mis Marías,
que está ubicada en Escobar, una localidad al norte de la ciudad
de Buenos Aires y que pertenece a Fernando Marín, un empresario
vinculado al mundo de la publicidad y titular de la empresa Blanquiceleste,
la encargada de gerenciar al club, una de las instituciones más
tradicionales del fútbol argentino, desde que éste estuvo
a punto de ser rematado en 1999 por la Justicia por las enormes deudas
que mantiene.